Muchas habían sido las afirmaciones que durante estos días se han vertido sobre el exviceconsejero de Vivienda y Rehabilitación, Antonio López.
Sin embargo, quien más claro ha sido en sus pensamiento ha sido el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Vivas. No solamente le culpa de haberle intentando presionar y amenazar bajo la premisa de que si no rectificaba su pensamiento de que no iba a continuar en el Gobierno “reviento ésto”, sino que pone como testigos a la consejera de Hacienda, Economía y Administración Pública, Susana Román y al personal de Emvicesa, de manera que le culpa directamente de todo el conflicto que se ha producido con la filtración de la lista de las 317 viviendas de Loma Colmenar. Por supuesto, que la actitud que ha demostrado el exviceconsejero de la Vivienda ha sido de una deslealtad política hacia quien ha confiado en su persona durante dos legislatura para estar como máximo responsable de la Empresa Municipal de la Vivienda tanto en calidad de gerente como de consejero delegado y que incluso ha formado parte de dos listas electorales tanto en 2007 y 2001 y en ésta última entró al final como diputado. Cuando se llega a un cargo público quien lo ocupa debe saber que cada día que pasa es uno menos para abandonarlo, pero, por lo visto, a Antonio López le ha debido parecer que se había presentado a una oposición y que había ganado el puesto de por vida. Además quien tiene con la ley en la mano la facultad de nombrar y separar de sus cargos a sus colaboradores es el presidente de la Ciudad Autónoma. Pero sucede que no solamente con su actitud ha perjudicado al presidente que confió durante ocho años en su persona, no solamente con su actitud ha perjudicado a sus compañeros de grupo parlamentario, no solamente ha perjudicado al partido del que aún continua formando parte, sino lo que es más grave aún ha jugado con los sentimientos de trescientas diecisiete familias cuyos nombres han aparecido en una lista que él mismo sabe no tiene ningún valor y que ahora están intentando defender lo que consideran sus derechos. Ha causado un daño del tal calado que lo mínimo que debería hacer es pedir disculpas y no seguir intentando manejar los hilos para seguir salpicando a quienes durante tantos años han confiando en él. Pero no lo va a hacer.





