CCOO está preparando un informe extenso sobre la situación en que se encuentra el centro de internamiento de Punta Blanca después de la última fuga protagonizada por dos internos, uno de ellos condenado por el homicidio del marroquí Said Abriual en agosto del año pasado. La Sección Sindical recalca que si bien existe “una clara voluntad política de solución efectiva de los problemas que existen en el centro”, éste no está preparado ni es “apto” para las funciones que tiene encomendadas.
Tal y como indica el sindicato en el avance del documento que están elaborando para su presentación pública en próximas fechas, el centro, construido a finales de los años 90, “fue concebido para atender otras necesidades distintas a las que ha de cubrir, y si ya en su día estaba obsoleto, en la actualidad, y debido a las grandes deficiencias que padece, es claramente no apto para la realización de las medidas a cubrir, aconsejándose la construcción de otra unidad más acorde con las necesidades que se requieren para la realización de la labor encomendada”, expone en declaraciones a El Faro. Entre las deficiencias cabe destacar el incremento de módulos para atender a todas las medidas que se han de ejecutar sin la consiguiente dotación de personal para ello, “lo que obliga”, expone el sindicato, “en muchas ocasiones a que un solo empleado realice en ellos su labor, obligado a asumir una mayor carga de trabajo, siendo los colectivos de atención directa a menores los más afectados al ser sobre estos dónde recae la mayor responsabilidad”. Una labor “añadida a la de dar protección y seguridad tanto al personal como a los propios internos con la dificultad de no contar un entorno seguro para realizarla”, añade. La propia arquitectura del centro está obsoleta. Apunta directamente el sindicato al perímetro exterior del centro, que tilda de demasiado “permeable” y “reducido por la proximidad de éste con las instalaciones y edificios que conforman dicho centro, lo que se traduce en una gran vulnerabilidad ante incursiones y visitas no deseadas que, en la mayoría de las ocasiones, tienen como fin el hacer llegar a los menores sustancias y objetos no permitidos”. Si a toda esta situación se le añade que en Punta Blanca hay que atender todo el abanico de medidas que recoge la Ley (internamiento en régimen cerrado, semi-cerrado, abierto), la endémica falta de personal comentada, la precariedad laboral de éstos y la escasez en medios y recursos, “la labor que hay que desarrollar en ese centro es muy complicada”, convirtiendo lo que debería ser un centro de menores en un “pequeño centro penitenciario donde el equipo educativo realiza funciones más propias de empleados de prisiones que las eminentemente educativas”. Una vez quede terminado el informe se dará traslado de su contenido a la Ciudad Autónoma, buscando de esta manera que se adopten medidas orientadas a reforzar la seguridad en la zona para que repercuta en mejoras para los trabajadores pero también para los internos.
Fugas de internos que trepan por los muros
¿Cómo es posible que se produzcan fugas de internos saltando el muro? No es la primera vez que pasa, de hecho es la vía más utilizada para las escapadas que cuentan siempre con apoyo exterior para huir después del lugar. En la fuga de uno de los homicidas del marroquí Said Abriual (ésta ha sido la segunda vez que lo logra) se aprovechó la algarada que se había generado en el patio del centro para que tanto él como otro interno más huyeran trepando en cuestión de segundos el muro. Se han producido incluso situaciones de amotinamientos que han urgido la acción del CNP.






