Como todos los años cuando el mes de junio llega a su ecuador comienza la Operación Paso del Estrecho. Como es reconoce en los documentos oficiales el mayor trasiego de inmigrantes de Europa en tan corto espacio de tiempo, porque hablamos de no más de tres meses.
Como siempre, en Ceuta la verdadera avalancha será con el comienzo de la fase de retorno, a partir de mitad del mes de julio. Durante las últimas ediciones nuevamente han crecido las estadísticas y se ha vuelto a vivir una subida tanto en número de pasajeros como en número de vehículos, después de más de un quinquenio donde las bajadas eran tan alarmantes que parecía que un día no haría falta abordar ya la de por sí complicada organización de un evento de estas características. Si hace más de quince años que tanto España como Marruecos se tomaron en serio la organización de esta operación, en cada ejercicio se han ido añadiendo los nuevos métodos tecnológicos que, por supuesto, han permitido mejorar en gran parte estos viajes de los inmigrantes principalmente marroquíes que regresan a su país de vacaciones. Además, en esta ocasión, el comienzo del Ramadán en la práctica va a coincidir con el inicio de la fase de salida y el final con el comienzo de la fase de retorno.





