
Los argelinos que intentan a diario ocultarse en un camión para cruzar el Estrecho saben que “es peligroso” pero que no tienen otra alternativa. La Policía Portuaria instala una garita para el control
"Tenemos miedo a meternos bajo un camión y sabemos que es peligroso, pero no hay otra salida de Ceuta. Es a vida o muerte. Me da igual que me pase algo porque no tengo familia”. Son algunas de las frases que salen de la boca de uno de los argelinos que cada día se ocultan en la zona portuaria a la espera de un despiste para ocultarse en uno de los vehículos que cruzan el Estrecho a bordo del barco ‘Benzú’.
Su forma de expresarse muestra la desesperación que viven quienes se sienten “atrapados” en Ceuta y sólo tienen un objetivo: “Ir a la península, sea como sea”, añade otro compatriota para mostrar después una cicatriz que le queda de un corte sufrido mientras intentaba ocultarse en un camión.
Uno de los argelinos que decía llevar “un mes y medio” en Ceuta aseguraba que iba a intentar llegar a la península de manera clandestina a bordo del ‘Benzú’ porque necesita buscar un futuro. “Queremos ganarnos el pan en la península. Sólo queremos cruzar el Estrecho y por eso estamos aquí todo el día esperando para entrar en un camión. Con esto no le hacemos daño a nadie. Si le pasa algo malo a alguien es a nosotros”, expone.
El de los argelinos no es el único colectivo que se siente víctima de esta situación. Los transportistas también sufren las consecuencias de la presión en la zona portuaria.
Los camioneros que cada día cruzan el Estrecho con estos vehículos pesados temen que los inmigrantes se oculten en éstos y cuando sean descubiertos puedan ser sospechosos de cometer un delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros.
“Estamos trabajando con miedo. Yo no tengo por qué estar así. Estoy aquí por un platito de lentejas y poco más”, lamenta con desesperación un camionero.
Sin ir más lejos, la pasada semana los propios transportistas descubrieron un doble fondo en la parte delantera del remolque de una batea, donde se escondían cinco personas.
Ante esta presión en esta zona, la Policía Portuaria ha instalado una garita en una zona alta del principio de la escollera, precisamente uno de los lugares por los que suelen entrar al puerto los argelinos que buscan los camiones para ocultarse en ellos. A esto se suma la vigilancia que realizan los agentes en los vehículos, y la Guardia Civil.
Algunos días coincide hasta un centenar
“Esto no cambia. Es siempre lo mismo. Parece que no tiene solución”, afirma una camionero antes de embarcar en el ‘Benzú’. La zona portuaria soporta la presión y hay días en los que se reúne un centenar de argelinos dispuestos arriesgar su vida para cruzar el Estrecho. Algunos, como el de la imagen inferior, han sufrido lesiones en el intento.






