La Viceconsejería de Fomento concederá prioridad en la adjudicación de los kioskos de helados a aquellos solicitantes que demuestren encontrarse en dificultades económicas o pertenecer a colectivos vulnerables.
En un decreto que rectifica las condiciones estipuladas en otro anterior de marzo, el departamento que dirige Carolina Pérez hace especial hincapié en los criterios aplicables para baremar las peticiones que reciba la Ciudad de los interesados en regentar los establecimientos temporales durante los meses de verano. En función de esas condiciones, tendrán trato preferente, y por tanto se le aplicarán hasta un máximo de 100 puntos en el baremo, aquellos solicitantes que se encuentren en situación legal de desempleo o sin protección social alguna, recibiendo 10 puntos por cada integrante de la unidad familiar. También sumará pertenecer a una familia numerosa en la que ninguno de los miembros perciba renta en cuantía superior al salario mínimo interprofesional. Otro de los criterios será padecer algún tipo de minusvalía física o psíquica siempre y cuando no impida el desarrollo de la actividad para la que se solicita el permiso. Al margen de la prioridad que se conceda a quienes estén integrados en cualquier de esos grupos, los peticionarios deberán además ser mayores de edad, no ser titulares de otro kiosko en la ciudad y cumplir con los requisitos higiénico-sanitarios pertinentes para la ocupación, en este caso la dirección del kiosko de helados. Las licencias se adjudicarán de forma directa a los solicitantes que cumplan los requisitos. Este año hay cinco autorizaciones disponibles.





