El secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, puso ayer el énfasis durante su comparecencia ante los medios de comunicación, después de la reunión que mantuvo con los representantes de la Delegación del Gobierno y del Cuerpo Nacional de Policía y de la Guardia Civil en el éxito que está suponiendo la cooperación con Marruecos a lo largo de esta legislatura.
Desde luego, aparte de otras cuestiones, si el ministro Fernández Díaz pasa a la historia de su departamento será por haber dejado sentada unas bases con el vecino país como nunca se han conocido a lo largo de las relaciones, a veces difíciles, entre dos países condenados a entenderse. Durante estos últimos días, como consecuencia del anuncio de la visita del secretario de Estado, ya dijimos que tanto en la lucha contra el yihadismo como contra la inmigración irregular, el entendimiento estaba siendo perfecto. Es más, el mismo Francisco Martínez vino a decir que en algunos países se están extrañando de como dos naciones están pudiendo llegar a estos extremos de coordinación entre sus Fuerzas de Seguridad. Martínez también ha posido comprobar de primera mano que tanto el Cuerpo Nacional de Policía como la Guardia Civil permanecen en estado de alerta ante cualquier atisbo de foco terrorista que pueda desarrollarse, porque lo cierto es que hoy en día el enemigo para los países occidentales está muy señalado. Se han realizado operaciones muy importantes, pero lo cierto es que nadie se puede relajar lo más mínimo contra quienes pretenden, en definitiva, destruir nuestro modo de vida tan enraizado.





