Desde la FSP-UGT deberían preocuparse por no enmarañar la vida sanitaria de nuestra ciudad y que no se convierta en una guerra personal de quien ha llegado hace muy poco al sindicato y que, sin embargo, en otros tiempos no compartía para nada las críticas sindicales.
La Sanidad de Ceuta necesita que todos remen en la misma dirección para que esas infraestructuras conseguidas sean aprovechadas al máximo y no perderse en batallas que a nada conducen. No sería nada bueno volver a los tiempos en que desde esta central sindical y más concretamente desde su sección de Sanidad se atacaba con saña a la que entonces era directora provincial del Insalud, Malika Abdeselam y que luego cuando los máximos responsables de ese área llegaron a ocupar los cargos directivos en el Ingesa llegaron a protagonizar incluso una rueda de prensa donde amenazaron a todos los sindicatos con llevarles a los tribunales. Todos los sindicatos con peso en el área sanitaria han coincidido en que esta etapa con Justo Ostalé al frente de la Dirección General del Hospital Universitario está suponiendo desde luego una apertura en el diálogo, cuestión diferente es que todos estén de acuerdo con las medidas que se adoptan, porque tampoco es llegar a la unanimidad. Sin embargo, la FSP-UGT con la incorporación de nuevo responsable de Ingesa ha desenterrado el hacha de guerra y lo que le parecía muy bien en la etapa del PSOE, ahora todo es prevaricación y tráfico de influencia. Además, no olvidemos que existen animadversiones personales que se pueden llevar hasta extremos peligrosos. La serenidad debe primar en una materia tan importante como es la Sanidad. Porque al final quienes pierden son los usuarios del sistema, hacia quienes deberían ir dirigidas las acciones.





