El cardenal de Agrigento, en la isla italiana de Sicilia, Francesco Montenegro, ha instado a los políticos a “fortalecer la convivencia en un mundo multiétnico” y ayudar a los inmigrantes que llegan a la isla de Lampedusa, así como a Ceuta y Melilla.
“El problema es la injusticia, no la inmigración”, dijo en una entrevista con Efe Montenegro (Messina, 1946), nombrado cardenal hace un mes por el papa Francisco, en un territorio que incluye esa isla mediterránea a la que el año pasado llegaron 170.000 inmigrantes.
La injusticia “gobierna en este momento el mundo”, aseguró el cardenal al comentar la situación en Lampedusa, cuyas costas nunca lograron alcanzar más de 20.000 inmigrantes en los últimos años.
“Europa pone en el centro la economía y no al hombre”, denunció el prelado siciliano, quien consideró que los 230 millones de inmigrantes que hay en el mundo conforman “un sexto continente” y que en el viejo continente son “el gran desafío humano”. Señaló, al respecto, que es perfectamente compatible regular el flujo migratorio y prestar ayuda a quienes llegan a las costas europeas. Además, muchos de ellos pueden ser útiles a la sociedad “por ser ingenieros o médicos”.
Los inmigrantes “están buscando trabajo y una vida más segura”, quieren vivir el sueño europeo y “hay que ayudarlos”, afirmó el cardenal, quien recordó que según la Constitución italiana los ciudadanos tienen derecho a tener una patria y que vivir es un derecho. El presidente del Congreso, Jean-Claude Frecon, lamentó que en el debate organizado y en el que participó Montenegro, no hubiera representación española y que hubiese quedado sin respuesta la invitación cursada a las autoridades locales de Ceuta.





