Lo dice la AUGC: “Si a Jesucristo le diera por bajar a la tierra, lo haría de guardia civil en Ceuta o en Melilla”. La asociación se descuelga con esta valoración como respuesta a las críticas continuadas que están recibiendo los agentes destinados en las vallas de Ceuta o de Melilla con motivo de su actuación con los inmigrantes.
Dice la asociación en un comunicado remitido a los medios, que los agentes cumplen con las normas vigentes, tanto en el caso de detenciones de inmigrantes como de otras personas, como ha sido el caso de una periodista que fue detenida en Melilla acusada de un presunto delito de favorecimiento de la inmigración al ser sorprendida transportando inmigrantes en un coche. Posteriormente esa denuncia quedaría archivada.
“Son muchas las actuaciones en las que se producen detenciones y luego la autoridad judicial considera que no hay suficientes indicios de delito, o lo que en un principio se instruyó como delito lo cataloga como falta”.
La AUGC solicitó hace más de dos años un protocolo de actuación para dotar de seguridad jurídica a los guardias civiles para que en ningún caso se vulneren los derechos de los inmigrantes, a los que califica como “personas desesperadas en busca de un futuro mejor”. “Llevan casi dos años debatiendo lo que unos llaman devoluciones en caliente, otros rechazo en frontera, otros acuerdo de readmisión. Unos apoyan la legalidad de las actuaciones, otros que vulneran la legalidad”, resaltan, al tiempo que insisten en la necesidad del protocolo.
Según la AUGC, mientras en distintas instancias no se ponen de acuerdo en esta cuestión, un guardia civil con una porra y un casco tiene que debatir “en menos de un minuto” lo que nadie ha sido capaz de solucionar en dos años.
A ello suman el hecho de tener que “hacer de bombero” subiéndose a escaleras y asegurarse con arnés a la alambrada o de sanitario atendiendo a los heridos, recibiendo, además, “órdenes que pueden llevarle a sentarse en un banquillo delante de un juez y jugarse su carrera profesional”, critican, en alusión a los agentes de la Benemérita llamados a declarar en calidad de imputados en los juzgados de Ceuta y Melilla, en total 24. “Si Jesucristo descendiese del cielo y comenzara una nueva andadura en la tierra, estamos seguros que lo haría con el uniforme de Guardia Civil en Ceuta o Melilla, que seguro que no le iba a faltar quien lo crucificara”, concluye.






