Más de un tercio de los empresarios prevé aumentar su plantilla en uno o dos años. Numerosos negocios se niegan a abrir más días y algunos rechazan las TIC
El 39,66 por ciento de los empresarios del comercio minorista en Ceuta tiene previsto aumentar el personal en el plazo de uno a dos años y sólo un 1,72 por ciento augura que tendrá que reducir plantilla. Es lo que se desprende de los estudios elaborados por la consultora Iterum 14 sobre el estado de este sector en Ceuta y el impacto del cliente marroquí. Unos datos que muestran un futuro esperanzador y que siguen la línea trazada el pasado año, cuando la ciudad autónoma presentó una tasa de crecimiento anual de un 1,6 por ciento superior a la media nacional, según datos ofrecidos por la directora comercial de Comercio Interior, Carmen Cárdeno, en su visita a Ceuta el pasado martes.
Los resultados de estos estudios indican que este aumento de personal se produciría en todas las zonas comerciales, principalmente en el Centro, y en todas las tipologías de comercio, destacando el caso de los supermercados, hogar, comercios por secciones y otros. Las malas noticias, es decir la reducción de personal, se concentrarían en el comercio tradicional de alimentación.
Pero estos estudios también señalan algunos aspectos que habría que mejorar para continuar por esta senda. Uno de ellos es el ámbito tecnológico. Y es que sólo el 51,79 por ciento cuenta con software TPV, un porcentaje “muy bajo”. La inmensa mayoría, el 94,36, cuenta con cajas registradoras. Entre esta carencia tecnológica, hay un lugar bastante avanzado, la zona del puerto.
La realización de la ventas, el manejo de proveedores, la facturación y las compras son los usos principales que dan los empresarios a las nuevas tecnologías. El 82,35 por ciento de las empresas tienen acceso a Internet, pero de ellas el 40,48 por ciento no utiliza ninguna red social.
Además de esta falta de utilización de las TIC, los responsables de algunos comercios consideran que su uso “no es necesario” para el desarrollo de su actividad, y que los empleados “no están preparados para su utilización”.
Otro de los datos negativos es el impedimento o la negativa de empresarios a abrir sus establecimientos los sábados por la tarde, domingos y festivos. El 72,73 por ciento decide no abrir los sábados por la tarde y sólo en la zona del puerto no se sigue esta tendencia, ya que el 62,5 por ciento abre todos los sábados; y respecto a la apertura en domingos y días festivos, el 43,64 no abre nunca, aun teniendo libertad de apertura. Al menos, estos estudios permiten conocer los motivos de esta negativa: la falta de clientes por la “salida masiva de ceutíes a la península o Marruecos los fines de semana y lo elevado de los costes de personal para abrir un día festivo”.
Debido a la importancia de esta apertura, ya que el 83,64 por ciento de los marroquíes entrevistados dicen que comprarían los sábados por la tarde si el comercio estuviera abierto, el Gobierno local ha previsto incentivos para favorecer la apertura de sábados por la tarde, domingos y festivos mediante la contratación de jóvenes parados.
Pero esta no es la única medida que tiene en cartera para seguir potenciando uno de los motores de la economía ceutí. También lo es una revisión inmediata de la fiscalidad, consistente en la modificación de los tipos de gravamen del IPSI a la importación y el catálogo reducido de productos con el 0,5 por ciento, para conseguir un precio atractivo y ser así un ‘gancho’ para la visita a Ceuta o para que los ceutíes efectúen todas sus compras en su ciudad. Además, en lo que al transporte marítimo se refiere, hay planteada una actuación consistente en establecer un tipo de billete para el turista en virtud del cual cuando lo compre recibirá un cheque de compra para bienes o servicios por un importe equivalente a, aproximadamente, la mitad del precio del billete. Dicha medida está pendiente del correspondiente asesoramiento jurídico. A estas medidas también se unen otras como la mejora de infraestructuras en el entorno fronterizo.
El cliente marroquí que nos visita
Procede de zonas limítrofes, tiene menos de 30 años y viene en su vehículo propio
Del análisis elaborado por la consultora Iterum 14 se desprende que el cliente marroquí procede de forma mayoritaria de zonas limítrofes, que en el 56,94 por ciento de los casos tienen menos de 30 años, que utilizan su vehículo particular como medio de transporte y que suelen hacer sus compras acompañados por sus cónyuges o familiares directos. La tendencia de venir a la ciudad en sus coches propios señala la necesidad de emprender medidas para favorecer el estacionamiento de sus vehículos durante el tiempo que dure la visita, como descuentos en aparcamientos, iniciativa que ya ha llevado a cabo el Centro Comercial Abierto en campañas concretas.
Estos estudios, que fueron presentados el pasado martes en la sede de la Cámara de Comercio, también muestran que los clientes marroquíes se sienten más atraídos por el comercio ceutí durante las campañas de promoción, como la Noche en Blanco.
El perfil
Gran presencia de mujeres con menos de 30 años
Los estudios revelan que de los trabajadores del sector del comercio minorista en Ceuta, el 52 por ciento son mujeres y el 54,11 tienen menos de 30 años. Estas cifras son significativas en una ciudad con una alta tasa de desempleo entre las mujeres y los jóvenes. Respecto a la formación de los trabajadores y empresarios, “es llamativo que el porcentaje de personas sin estudios, el 11,11 por ciento, sea superior al 7,41 por ciento de estudios universitarios”.






