La Ciudad está trabajando junto con los entes empresariales para dar con la tecla en esto de potenciar la economía de la ciudad y captar, a su vez, turistas.
Es la asignatura pendiente de una Ceuta que, sabe, debe buscar yacimientos nuevos para generar riqueza y para, a su vez, potenciar el empleo. Entre ese grueso de propuestas colocadas encima de la mesa está una idea conocida, pero compleja de poner en práctica. Se trata de rebajar el tipo impositivo a determinados productos con el objetivo final de enganchar la clientela suficiente como para dar salida a la mercancía que se queda estancada en las naves empresariales. Hay que perfilar tan bien la idea que sus frutos tengan un efecto de captación claro. La adquisición de ese producto rebajado debe ser rentable como para que alguien cruce el Estrecho, venga a Ceuta, adquiera las cantidades necesarias y regrese a la península sin que toda esta hilera de trámites haya terminado por suponerle mayor carestía. La Ciudad no quiere aún señalar a qué productos se refiere, pero sí deslizó, por ejemplo, todos los relacionados con las nuevas tecnologías cuyo seguimiento en los mercados es un hecho. Apostar por los productos marca ‘Ceuta’ es el objetivo, aunque quizá no sea tan sencillo, como algunos ven, el conseguir la cuadratura del círculo. Se está trabajando en ello, se está reflexionando sobre la adopción de medidas que no terminen volviéndose contra algo clave para Ceuta, la compensación. Como bien apreció ayer el portavoz del Ejecutivo, con asuntos de este tipo no se puede ser “frívolo”. Ni esto, ni tampoco irreflexivo. El camino es claro para todos, de hecho lo lleva siendo muchos años, pero dar con la tecla no es tan sencillo ni fácil de lograr como algunos ven.





