-
El Centro Dramático la pondrá sobre escena esta noche a partir de las 21.00 horas en el Auditorio del Revellín
Su última obra iba a ser el colofón de la temporada, no había más proyectos en mente, pero la necesidad de seguir reuniéndose para hacer lo que más les gusta, el teatro, venció y se animaron a llevar a escena algo divertido. “La idea era divertirnos nosotros y divertir al público”, confesaba el director del centro dramático, Manuel Merlo. Y con la idea de algo sencillo sin pretensiones comenzaron a trabajar en ‘El tonto es un sabio’, puesto que una de las actrices ya tenía una base de la obra.
Es la clásica comedia de enredo, su autor, Adrián Ortega, escribió numerosas obras cómicas a principios de siglo XX. En ella añade numerosos matices que enriquecen los típicos y tópicos costumbristas de su época. Es una obra para reír, para terminar el año con una sonrisa o al menos casi dos horas, que es su duración. Tiene un protagonista destacado, interpretado por Iván Martín. Un personaje muy inteligente a quien le suceden unas situaciones ‘sin sentido’. El resto del reparto es una comparsa a su alrededor. Explicaba Merlo que la fluidez del texto hace que la función camine por los senderos de la risa desde el comienzo y se haga muy amena.
“La presentamos sin habernos planteado ningún objetivo, no será nuestra mejor representación, pero la finalidad es entretener”, decía el director. Y sin presupuesto y “buscándonos la vida”, han creado la puesta en escena, muy sencilla “hemos improvisado el decorado y tirado de lo que ya teníamos”, comentaba.
Despiden con una comedia un año que ha estado cargado de proyectos, “un año muy satisfactorio que esperamos repetir”. Han experimentado en géneros que no habían surgido antes y se muestran felices por la respuesta del público. En menos de un mes comenzarán a divagar por lo que quieren y desean para su próxima andadura. “Hay un proyecto guardado que me encantaría llevar a escena”, declaraba Merlo. La obra se llama ‘Emigrados’, y lleva años en un cajón desastre esperando el momento de ser desempolvada, pero los grandes proyectos surgen sin pensarlos como confiesa Merlo, y esperarán esas situaciones inesperadas.






