Discrepancias entre el Gobierno y el PSOE en relación con la actual situación del tanatorio. Para los socialistas se hacía necesario la ampliación de las distintas salas porque es una demanda que le habían transmitido los ciudadanos.
La consejera de Fomento, Susana Román, defendió que según las estadísticas que manejaba hasta el treinta de noviembre se habían producido en nuestra ciudad un total de trescientos quince decesos y que la media mensual estaba rondando los veintiocho. Aclaró que existían cuatro salas y que si en un momento determinado, circunstancia que recordó no se da a menudo, se produce que están las cuatro salas ocupadas, entonces si el fallecimiento es en una vivienda se le indica a la familia que es mejor que realice allí el velatorio o si es en el Hospital Universitario en la sala adecuada en este lugar.
Defendió la consejera que en las actuales instalaciones no se puede ampliar, porque así se lo han transmitido ya los propios técnicos y que si se produjera un cambio en las circunstancias entonces ya se plantearían la construcción de uno nuevo.
No se mostró para nada de acuerdo Carracao, quien defendió que hay todavía sitio en el actual tanatorio para que se abierta una quinta sala y que la Ciudad nunca se había preocupado de dotar de todas las comodidades a este lugar, pues jamás había sacado a concurso la instalación de la cafetería.





