Los vecinos de Pueblo San Antonio reclaman más presencia policial en la zona, sobre todo tras la ola de robos ocurrida en las últimas semanas a distintas horas del día.
Ha habido robos dentro de las casas, en los patios (se han llevado incluso mobiliario) y de motocicletas que estaban estacionadas en la zona. Los vecinos denuncian que se sienten abandonados porque no ven la presencia policial que ayudaría a que los delincuentes no actúen sin temor en este lugar. Y es que hay robos sangrantes, como los llevados a cabo en varios patios de los que se han llevado sillas y mesas que, necesariamente, han tenido que cargarse en furgonetas y que podrían haberse llevado a cabo a plena luz del día.
En el interior de las casas se han robado materiales diversos y del exterior se han cargado directamente en vehículos motocicletas que estaban estacionadas en las distintas fases.
Pueblo San Antonio es lugar de paso de indocumentados que duermen en la zona del Hacho, cerca del anterior centro de menores ‘La Esperanza’ y en tiendas hechas con plásticos y maderas. Adultos y menores conviven esperando colarse en algún camión de basuras. El peregrinaje es continuo, así como el de vehículos con matrícula de Marruecos que frecuentan la zona para cargar chatarra o restos de obras.
Una visión que choca con la falta de policías ya no solo para garantizar la seguridad en una zona en la que viven muchas familias sino también para evitar las carreras de vehículos, la concentración de individuos que practican botellón o las velocidades que alcanzan los coches que descienden de la ermita por una carretera que no reúne las condiciones ni por su estado ni por su estrechez.





