El director general de la Policía, Ignacio Cosidó, clausuró ayer la ‘Operación Minerva’ 2014, desarrollada durante este pasado verano en Ceuta, Algeciras y Tarifa para el control de la inmigración. A juicio de Cosidó constituye “un ejemplo de que la responsabilidad de garantizar la seguridad de nuestras fronteras es una responsabilidad colectiva de todos los países de la Unión Europea (UE)”, a la que reclama “mayor implicación y apoyo”.
Durante la operación, se ha controlado a más de 200.000 personas que han pasado por Ceuta y las localidades gaditanas de Algeciras y Tarifa. Asimismo, se ha controlado a cerca de 50.000 vehículos y se ha detectado a “más de 300 inmigrantes irregulares”.
Como resultado de esta labor de vigilancia y control se han recuperado 32 vehículos robados y se ha detenido a más de 270 personas por facilitar la entrada irregular de inmigrantes o la comisión de otros delitos. Igualmente, se han intervenido 118 documentos falsos.
Cosidó ha enfatizado que “se trata de la operación más importante de la Unión Europea contra la inmigración ilegal y es una buena muestra de que las instituciones europeas tienen que implicarse en la seguridad de nuestra frontera exterior, una responsabilidad que implica a todos los países miembros y no únicamente a los estados de la frontera sur”.
En la ‘Operación Minerva’ ha intervenido España junto con otros 15 países europeos, y en ella han participado un total de 88 policías de frontera de los países implicados, entre ellos expertos en documentos falsos y guías caninos.





