El encuentro que tuvo ayer el presidente Vivas con periodistas de El Faro de Ceuta y de Cope Ceuta sirvió también para plantear cuestiones de futuro como cuales son sus previsiones de cara al próximo curso político que se inicia en el mes de septiembre y que además da la circunstancia de que es el último de la presente legislatura y que, por lo tanto, se presenta como un año electoral.
De todas maneras, para el mismo jefe del ejecutivo, aunque estemos en el último ejercicio de la legislatura y que las elecciones están a la vuelta de la esquina, concretamente, dentro de diez meses, en mayo del año que viene, ello no variará para nada sus planes de prioridades y que configurarán luego partidas dentro de los Presupuestos Generales de la Ciudad Autónoma que deberán aprobarse para finales del próximo mes de diciembre.
Definió cinco prioridades básicas para los próximos meses y que, en realidad, son una continuidad del discurso que viene empleando y ejecutando con posterioridad la Ciudad Autónoma desde que se tomaron las medidas adecuadas para hacer frente a la crisis económica y a partir de la aprobación del Plan de Estabilidad Presupuestaria.
Por ello, el primer objetivo se centra en esa propia estabilidad presupuestaria, que no deja de ser la base sobre la que se construye el resto del edificio y que por tanto necesita, por encima de todo, que se cumpla a rajatabla con lo establecido en el Plan de Estabilidad, no desviándose ni un ápice del mismo.
La segunda de las líneas maestras será continuar cumpliendo con el objetivo de no destruir empleo dentro de la Administración pública de la Ciudad y de sus sociedades municipales. Un aspecto esencial, y sería la tercera de las prioridades, es el mantenimiento de los servicios básicos que son competencia de la Ciudad Autónoma y que los ceutíes puedan seguir gozando de los mismos, al igual que sucede en el resto del territorio nacional.
Pretende, por otro lado, la reactivación de la inversión, porque no olvidemos que los últimos cálculos que se dieron a conocer era de que hasta finales de la presente década se podrían dedicar entre veinticinco y treinta millones anuales para obra pública.
Y el último de los objetivos llegar hasta el límite de lo posible para seguir prestando atención a quienes más lo necesitan. Para ello recuerda que la Administración ha realizado un esfuerzo importante durante la presente legislatura triplicando el montante global del dinero que se dedica a las atenciones de primera necesidad, aparte de que desde su llegada a la Presidencia, los presupuestos para temas que están relacionados con el gasto social se dispararon.
Prioridades sobre las que ya está trabajando la Consejería de Hacienda, Economía y Recursos Humanos para la confección del primer borrador de los presupuestos de la Ciudad Autónoma para el año que viene y que luego deberá ser discutido con las prioridades que tengan las diferencias Consejerías del Gobierno.






