El presidente de Melilla agradece al monarca el “cariño y cercanía” mostrado siempre hacia la ciudad autónoma.
A las 13:15 horas, pocos minutos después de que el Rey Juan Carlos I explicara su decisión de abdicar, el presidente autonómico Juan José Imbroda, comparecía ante los medios de comunicación para valorar la noticia y, ante todo, alabar el trabajo del monarca durante sus casi cuarenta años de reinado. Instantes antes de atender a la prensa, el jefe del Ejecutivo autonómico hizo como tantos millones de españoles: A las 13:00 horas se pegó a la pantalla del televisor de su despacho, en el Palacio de la Asamblea, para escuchar las palabras del rey dirigía a la población. No obstante, la noticia de que iba a abdicar se conocía desde horas antes.
Ya en rueda de prensa, el máximo dirigente del Gobierno autonómico resaltó la “gran talla humana” y como jefe de Estado del Rey Juan Carlos, al que expresó “su gratitud eterna”, agradecimiento que hizo extensivo a la reina Sofía. “Las palabras del monarca han sido muy cercanas y profundas. Juan Carlos de Borbón es un compendio de virtudes, de lo que tiene que ser un buen gobernante para los españoles”, resaltó en alusión a la intervención del monarca en televisión.
El presidente, en nombre del Gobierno local, destacó que el rey siempre estuvo volcado con Melilla. “En cualquier audiencia, en cualquier foro en el que una autoridad de esta ciudad haya planteado algo, el rey estuvo presto a hablar de nuestros problemas y a mandar su apoyo y un fuerte abrazo a los melillenses”, aseveró en palabras a la prensa.
Visita en 2007
Para Imbroda, la culminación de este respaldo institucional por parte del monarca tuvo lugar el 6 de noviembre de 2007, cuando los reyes visitaron la ciudad. “Fue todo un espaldarazo. Fue un momento memorable que marcó un antes y un después en nuestra historia”, aseguró el presidente. “Pudimos gozar de la presencia de los reyes aquí. Su visita dijo muchísimo. Gracias a ella, fuimos más España y Europa que nunca”, añadió.
Además, destacó que en su trayectoria como presidente del Ejecutivo local tuvo “la suerte” de ser recibido en audiencia por el monarca en el Palacio de la Zarzuela en varias ocasiones. “Mi último contacto con él fue cuando se le entregó la Laureada de San Fernando al Regimiento de Caballería Alcántara X”, destacó. “Siempre fue muy cercano y cariñoso para con nuestra ciudad. A nivel personal, mi experiencia resultó imborrable y la recuerdo con mucho agrado”.
Críticas injustificadas
Por otro lado, aseguró que nunca comprendió las críticas vertidas contra el rey en los últimos tiempos, habida cuenta de que “si España logró progresar y alcanzar estabilidad política y social, fue gracias a la labor de Juan Carlos I”. En la misma línea, destacó “su lucidez” para ver qué tenía que hacer con el país. “Durante la transición mostró un magnífico buen hacer. Para los que no vivieron el golpe de Estado de 1983, fue el rey quien rompió la posibilidad de que hubiera una involución política en el país”, defendió.
En cuanto a su sucesor en el trono, su hijo el príncipe Felipe, afirmó que es el “el mejor preparado de toda la historia” para tomar las riendas de la monarquía española. “Ya hemos visto su talante. Es abierto, muy cercano, con gran conocimiento sobre los problemas de España y muy preocupado por la situación que atraviesa el país”, destacó el presidente local. “Estaremos en buenas manos. Juan Carlos deja el trono a la persona correcta”.
Por último, señaló que el de ayer fue “un día tanto pesaroso como gozoso” por la noticia de la abdicación. En el lado negativo de la balanza, la marcha del rey, mientras que en el positivo, la certeza de que el funcionamiento de las instituciones y del sistema democrático continúa funcionando. “Se va un rey constitucional y viene otro”, concluyó.






