Un duro informe presentado esta semana por Amnistía Internacional ha arrancado el compromiso del gobierno marroquí de investigar las denuncias de tortura y castigarlas. El documento elaborado por este organismo califica la tortura de frecuente y critica la impunidad en que está envuelta.
El Ejecutivo marroquí, tras una sesión del Consejo de Gobierno, emitió un comunicado en el que aseguraba que “toda acusación de tortura será objeto de investigaciones rigurosas para tomar las medidas punitivas que se requieran en el marco del respeto a las disposiciones legales”.
No obstante, el gobierno marroquí lamentó “la falta de credibilidad y de objetividad” del informe de Amnistía Internacional, que se elaboró durante dos años, al tiempo que exigía “una verificación de los datos publicados para evitar los juicios atropellados”.
Este organismo eligió para su informe mundial sobre la tortura a cinco países del mundo, concretamente Marruecos y el Sáhara Occidental, Uzbekistán, Filipinas, México y Nigeria, donde consideró que se practica la tortura pero que al mismo tiempo este problema se puede erradicar.
El ministro portavoz del Gobierno, Mustafa al Jalfi, rechazó el contenido del informe, calificando de “inconcebible” que su país fuera comparado con los otros cuatro analizados y no se reconociera la labor que el reino alauí hace por los derechos humanos. Sin embargo, no desmintió que la tortura exista en Marruecos.
Amnistía Internacional considera que la tortura es un arma frecuente que se utiliza para arrancar confesiones en las dependencias policiales, principalmente en asuntos relacionados con la seguridad del estado, en la represión del salafismo y la del independentismo saharaui.
La ‘Asociación la gran familia de los presos’ entiende que será difícil investigar todas las torturas que se han cometido en Marruecos ya que la mayoría de ellas no se denuncian como consecuencia de la falta de credibilidad en los resultados de la investigación y el miedo que causa entre las víctimas.
Piden que se ponga interés
No obstante, apunta que si realmente el gobierno marroquí quiere conocer la realidad que sufren los encarcelados, algunos de ellos inocentes, sólo tienen que revisar las historias que se cuentan en www.carcelesmarruecos.blogspot.com.es.
Numerosos presos en Marruecos y oenegés han denunciado que los principales problemas son el hacinamiento, que tienen que dormir en el suelo y en condiciones insalubres, la falta de asistencia médica y problemas de alimentación. También se han denunciado casos de personas que han estado presas por una falsa declaración y han tenido que vivir en pésimas condiciones hasta que se ha podido demostrar su inocencia y que esa acusación era falsa.
Así, estas organizaciones esperan que el anuncio de Rabat se lleve a la práctica y que cesen las torturas en dependencias policiales y prisiones del país.






