El Servicio Jesuita a Refugiados (SJR) ha elaborado un informe en el que indican que el reino alauí “no es, de momento, un lugar seguro” al que devolver a las personas interceptadas en España.
La organización reconoce en su informe que se han producido “una serie de cambios radicales” en las políticas de migración y asilo en Marruecos, como que los inmigrantes en situación irregular “ya no son abandonados en la frontera con Argelia y las redadas policiales en Oujda han cesado”, sin embargo, denuncian otra práctica que comienza a extenderse: el desplazamiento forzoso de estas personas a otros puntos del país.
“Los migrantes se encuentran atrapados en un círculo vicioso”, denuncian.





