El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) propuso ayer al Gobierno que establezca delegaciones de la Oficina de Asilo y Refugio (OAR) en las fronteras de Ceuta y Melilla para agilizar la detección de posibles refugiados, abrir una vía de acceso regular, legal y segura para que puedan pedir protección internacional y aligerar la situación en los centros de estancia temporal de inmigrantes, que están desbordados.
La representante del Acnur en España, Francesca Friz-Prguda, quien consideró necesario adoptar medidas ante el incremento “considerable” de potenciales solicitantes de asilo entre las personas que acceden a España por Ceuta y Melilla “durante el último año o año y medio”, como explicó en una entrevista concedida a Europa Press. De hecho, el Alto Comisionado va a reforzar por ello su presencia en estas fronteras.
Según afirmó, “las personas procedentes de países que emiten refugiados eran antes el cinco, el ocho o el diez por ciento” de quienes ingresaban en los CETI. “Hace dos semanas superaban el 35 por ciento y ahora creo que está por encima”, apuntó Friz-Prguda. La responsable de Acnur denunció que, sin embargo, “no hay un acceso regular, legal y seguro en estos momentos en Ceuta y Melilla para aquellos que buscan protección internacional”.
En su opinión, sería conveniente abrir representación de la OAR en ambas ciudades, “para lo que hay fondos europeos disponibles”, que trabajasen “mano a mano” con Acnur, porque tampoco existen “sistemas de rápida identificación de personas con necesidad de protección internacional ni tampoco de derivación rápida y eficaz de otros casos de acuerdo con la legislación nacional e internacional”.
“Una víctima de trata es posible que no tenga un motivo de asilo recogido en la Convención de Ginebra, pero es muy probable que necesite otro tipo de protección. En lugar de enviar a todos al mismo canal y bloquearlo, se trata de establecer un cribado previo, derivarles a donde corresponda y después decidir”, explicó Friz-Prguda.
Para la representante del Acnur, esta medida, combinada con un protocolo definido para los traslados que prime la derivación a la península de los solicitantes de asilo, sería beneficiosa tanto para los potenciales refugiados, que no se verían “atrapados” en los centros de estancia temporal, como para “desincentivar las llegadas irregulares”, al reducirse la posibilidad de que los migrantes económicos sean enviados a suelo peninsular.
“Los sirios tienen las puertas cerradas como si fueran irregulares”
Pone como ejemplo la situación de Siria, “en el cuarto año del peor conflicto desde la II Guerra Mundial", cuyos ciudadanos tienen las "fronteras cerradas" en España como si fueran inmigrantes irregulares. "Si una familia se presenta en Ceuta a las ocho de la mañana y dice ‘somos sirios, queremos entrar y pedir asilo en España’, que por favor, les dejen pasar, que no tengan que volver a las mafias, separarse de sus niños y enviarles de uno en uno, que se producen tragedias", clamó Friz-Prguda. El Alto Comisionado consideró que España tiene más capacidad de acogida de la que está empleando para los refugiados, cuenta con “un sistema muy garantista" y una red de atención "muy potente". Sin embargo, "falla la práctica" y los mecanismos presentan fricciones.





