Didier, ahora en Madrid, convivió en los montes marroquíes con al menos seis de los subsaharianos fallecidos. Considera que la tragedia no debe quitar la ilusión a quienes aún están en Marruecos
“Aún no me lo creo, pero es cierto. Mi corazón está muy triste”. Quien así se expresa es Didier, un camerunés que durante su estancia en Marruecos antes de cruzar hacia Ceuta convivió con varios de los inmigrantes que fallecieron el pasado jueves en su intento por llegar a suelo español. Concretamente ha reconocido por fotografías a seis de los fallecidos, aunque sabe que pueden ser más. El único consuelo que le queda es saber que su hermano, que también intentó cruzar, está vivo, una noticia que recibió con alivio tras horas de desesperación al no tener información alguna sobre él.
Haciendo un esfuerzo, ya que dice que no le gusta pensar en lo que ha ocurrido, recuerda que conoció a estos seis subsaharianos en Oujda –ciudad marroquí en la que dejan a los inmigrantes que son interceptados en este país–, y que convivieron en los montes Tánger y en Nador, donde se refugiaban de las fuerzas marroquíes mientras esperaban el momento adecuado para intentar llegar a España. En Marruecos continúan aún subsaharianos que convivieron con Didier, quien considera que esta tragedia no les debe quitar la ilusión y la esperanza de llegar a España, que deben seguir intentándolo y que siempre tengan en la memoria a los compañeros que se han dejado la vida en el intento, que él dice que han sido unos 30 y no 15, que es el dato que se ha facilitado.
Didier ya lo ha conseguido y entró en Ceuta en septiembre del año pasado junto a más de 30 compañeros. En la ciudad autónoma dice que su estancia de cinco meses no fue “ni mala ni buena”, y que sólo pensaba en llegar a la península. Consiguió su objetivo y ahora se encuentra en Miraflores de la Sierra, un pueblo situado a 24 kilómetros de Madrid. Reside en las dependencias de la asociación ‘La estancia’. Dice que es la primera vez que vive un invierno y que está pasando mucho frío. “Es la primera vez que vivo esta estación. Antes ya pasé uno en Marruecos, pero no es como en Madrid. No estoy acostumbrado a tanto frío”, afirma. No obstante, asegura que su vida en Madrid es mucho mejor que en Ceuta, ya que se siente más libre.
Ahora en la península, Didier espera conseguir un trabajo para tener una estabilidad, algo que desea que también logren su hermano y sus compañeros. Esta lucha por conseguir un futuro, además de por él, la va a emprender por la memoria de quienes dejaron sus ilusiones en el mar.
Recuerdo a los fallecidos a través de las redes sociales
Keita Ibrahim
Siempre pegado a un balón, en ocasiones vestía con la camiseta del PSV Eindhoven
Larios
Larios será recordado siempre como un joven “muy simpático y educado”
Blasie
El hombre de la enorme sonrisa. Así se recuerda a Blasie, que era un soñador
Yves
Yves le dijo a su madre que estuviera tranquila, que se verían pronto
Armand
Sus amigos le decían que tenía cara de niño. Quería ir a Europa “para ayudar a los suyos”






