Los subsaharianos se encontraban en buen estado de salud, sin presentar síntomas de hipotermia, a pesar de las bajas temperaturas y el oleaje. La patrullera del Servicio Marítimo detectó la balsa tras recibir aviso de la central operativa de la Guardia Civil, lo que posibilitó el auxilio de todos los ocupantes quienes, a todas luces, habían emprendido una travesía cuando menos complicada y no exenta de riesgos.
El grupo, tras ser reconocido y filiado por la Guardia Civil, fue trasladado por la Policía Nacional a la base de Colón para, desde ahí, proceder a su traslado al CETI, centro que mantiene una estabilidad contenida gracias a las continuas salidas de grupos de inmigrantes a la península.
Las últimas entradas que se han producido en la ciudad lo han sido mayoritariamente por vía marítima o en dobles fondos practicados en vehículos. Ambas vías marcan la actual presión migratoria, dejando al margen aproximaciones anecdóticas al perímetro fronterizo como las que se están produciendo en estas últimas semanas y que están siendo controladas por las fuerzas de seguridad de ambos lados. En los dos últimos meses se ha contabilizado, de hecho, solo un par de entradas de subsaharianos mediante el salto de las dos vallas plagadas de concertinas que serpentean el perímetro fronterizo de más de ocho kilómetros que separa Ceuta de Marruecos.
La semana pasada dos subsaharianos fallecieron en un intento de entrada en balsa y oenegés que trabajan en Marruecos han denunciado la salida, hace unos días, de varios grupos en balsas desde las costas de Tánger sin que, a fecha de hoy, se tenga constancia de su paradero. Tarifa Tráfico tuvo confirmación de esta marcha.
Y un grupo intenta entrar por la obra del nuevo puente
Las fuerzas de seguridad marroquíes vetaron el intento de entrada de un grupo reducido de subsaharianos que pretendía acceder a Ceuta a la carrera por la zona de la obra del nuevo puente ‘Tarajal II’. Ninguno consiguió el pase, ni tampoco se requirió apoyo de las fuerzas españolas. Aunque no se ha precisado el número exacto de subsaharianos participantes, fuentes del vecino país apuntan a que no llegaban a la media docena. Las obras, aún por terminar, del nuevo puente han sido utilizadas por los inmigrantes como posible vía de acceso a Ceuta, dado que les resulta más fácil que hacerlo por la propia frontera o bordeando el espigón.






