Según la Asociación, aunque la vigilancia se realiza a través de cámaras, con imágenes tan nítidas que facilitan el reconocimiento facial, si se trata de encapuchados no hay nada que hacer.
Otra observación es que las cámaras se encuentran bajo la supervisión de un marinero que, además de la vigilancia de las embarcaciones , tienen otros cometidos que en muchas ocasiones les obliga a abandonar la zona de control para realizarlos, como atender al personal de los barcos que llegan al puerto, ayudando al amarre y a repostar combustible, entre otras funciones.
En relación a los inconvenientes, el representante de la Asociación menciona que cuando ocurre un hurto se denuncia a la Guardia Civil, porque al ser zona portuaria la Policía comunica que es competencia de la Benemérita, pero una vez informados estos agentes de los objetos sustraídos, sólo pueden tramitar la denuncia como hurto y no como robo, de forma que es difícil a que la Guardia Civil pueda acceder a las imágenes sin la correspondiente autorización, debido a la Ley de Protección de Datos.
Asimismo, la Asociación ha afirmado a El Faro que cuando se han producido los hurtos se han dirigido al gerente de Marina Hércules quien se ha puesto a disposición de los afectados pero tenían que reunir requisitos, como que las autoridades les reclame las imágenes grabadas, pero no para el caso del que se trata, para hurtos.
Los asociados náuticos han facilitado una demanda interpuesta a la empresa encargada de la seguridad de estas embarcaciones, a consecuencia de un robo, donde la parte demandada se defiende al considerar que daños, deterioros o robos de los que pudiera ser objeto el barco amarrado, sólo será exigible en supuestos de grave negligencia.
Al recurrir los miembros de la asociación, la Audiencia Provincial de Ceuta confirmó el fallo de primera instancia al considerar evidente el carácter abusivo de la cláusula, porque si una empresa tiene el deber de vigilancia, también es responsable de las consecuencias derivadas del incumplimiento de dicho deber.
Por ello, los dueños de los barcos reclaman que se acentúe la vigilancia en cumplimiento de la sentencia fallada por la Audiencia Provincial de Ceuta a raíz de la demanda interpuesta en su momento contra la entidad adjudicataria.
La Asociación Náutica Deportivos de Ceuta tiene ya 350 asociados tras crearse el pasado 22 de diciembre.
Influye la falta de iluminación
Además de la falta de seguridad por escasez de personal, un factor muy importante es la iluminación que, en este caso valdría para dos cometidos, uno la luminosidad de todo el muelle deportivo, con lo que sería mucho más vistoso, y otra es la seguridad, ya que en zonas de abundante iluminación los ‘cacos’ no suelen introducirse. Para ello, el puerto cuenta con una torre que contiene varios focos de luz pero todas las noches están apagados, por lo tanto la iluminación de la zona es muy escasa y se hace poco vistosa para el público.






