No corren buenos tiempos para las Fuerzas Armadas en nuestro país, cuyo presupuesto desde el inicio de la crisis económica ha bajado muchos enteros y aún todavía siguen amarrándose el cinturón todo lo que pueden. Desde el departamento ministerial se han dado las órdenes oportunas para que el adiestramiento se realice con los menores gastos posibles, porque en la realidad es que cada vez existen menos posibilidades de desplazarse hasta otros puntos. El mismo comandante general de Ceuta, durante su discurso con motivo del la festividad de la Pascua Militar, sin citar de manera exacta los recortes, si indicó que no quedaría más remedio que incrementar el adiestramiento en Ceuta, aunque también habrá salidas, pero que por otro lado se aumentará la utilización de los simuladores. Son los nuevos tiempos y a las Fuerzas Armadas como al resto de los españoles no les queda más remedio que adaptarse a la nueva situación nacida tras esta crisis económica que todavía sigue dando sus últimos coletazos. De todas maneras, las Fuerzas Armadas, como reconocía el mismo comandante general seguirán las instrucciones emanadas de la superioridad y cumpliendo, de la mejor manera posible, las obligaciones constitucionales que tienen marcadas.





