Nuestra ciudad que tiene un carácter comercial cien por cien y que su apuesta de futuro no debe abandonar nunca ese cariz necesita continuar profundizando en los atractivos que se les ofrecen a quienes se acercan hasta nuestra tierra para efectuar compras de cualquier matiz. En estos días, aparte de las propias compras de Navidad y de Reyes, con los cual las calles comerciales se encuentran con más bullicio que en otras etapas del año, también es cierto que nos coincidimos con muchos ciudadanos marroquíes que se acercan para adquirir productos que o no encuentran en su país o están a un precio mucho más alto. Y ese devenir de ciudadanos marroquíes se nota a pesar de las dificultades que se están encontrando con las largas colas tanto para la entrada como para la salida de Ceuta. Lo que comenzó siendo un experimento ante la venida de marroquíes que buscaban en Ceuta productos de calidad se ha convertido ya en una realidad y que, si somos capaces de cuidar este nicho de mercado, irá a más con el paso de los años. Pero para ello se les debe ofrecer aparte de la amabilidad lógica en los comercios donde compren o en los servicios hosteleros que utilicen también comodidad a la hora de aparcar o a la hora de la información. Está claro que la Ciudad Autónoma a lo largo de los últimos años ha realizado un esfuerzo económico importante con la transformación del centro comercial, pero también la iniciativa privada debe ir de la mano y en los empresarios está desde luego el ofertar novedades y hacer atractiva la estancia.





