Un 36,5% de los jóvenes ceutíes entre los 18 y los 24 años ni estudia ni trabaja, según los datos que ha expuesto la Oficina Estadística Europea (Eurostat) en su último informe, con lo que Ceuta encabeza de nuevo uno de los peores ranking, ahora también el de la denominada generación ni-ni. Hay que recordar que la ciudad también lidera las estadísticas de paro juvenil, que se sitúa en un 60%.
La situación de los jóvenes españoles empeora cada vez más con la crisis económica. El año pasado se registró un 23,8% de jóvenes entre en esa franja de edad que no hacía nada. Según datos de Eurostat el porcentaje de ni-nis en los países del entorno europeo supera a la media de 17%, y ocupa el cuarto lugar, precedido por Bulgaria, Grecia e Italia. Aunque Ceuta supera con diferencia ese porcentaje, así como otras diez autonomías.
Esta desmejora fue más pronunciada en 2008, cuando paso del 14,4% de los llamados ni-nis, al 18,5% en 2011 y el 23,8% en 2012. El sur es especialmente más grave que en el norte, ya que le duplica en porcentajes de jóvenes que ni estudian ni trabajan. En España, destaca, además de en Ceuta, la situación de Canarias, donde las cifras se elevan al 30,2% y Melilla, en el mismo porcentaje. Otras de las regiones más afectadas son Andalucía con un 28,7%, Baleares (27,1%) y Extremadura (27,2%). El resto de las comunidades afectadas por este fenómeno son Asturias (20,9%), La Rioja (20,5%), Madrid (20%), Castilla-La Mancha (23,9%), Cataluña (24,8%), Comunidad Valenciana (24,3%), Murcia (23,6%) y Galicia (19,9%). En torno a la media europea (17%) o incluso por debajo se sitúan Cantabria (17,8%), País Vasco (15,3%), Navarra (13,7%), Aragón (17%), Castilla y León (18,4%). En España, la diferencia entre hombres y mujeres ninis es mínima.
En 2012 un 24,9% de hombres no trabajaron ni estudiaron, frente al 22,7% de las mujeres. A esta situación de incremento de ni-nis se le suma el problema del abandono escolar antes de tiempo. Un 28,8% de hombres y un 20,8% de mujeres dejaron el colegio de forma prematura, frente a la media europea de 14,5%, según Eurostat.






