El presidente del PDSC, Tarek Mizzian, remitió ayer una carta del presidente de la FPAV, José Ramos, en la que mostró su apoyo a las quejas de las asociaciones vecinales que la pasada semana se reunieron para mostrar su disconformidad con la gestión que éste desarrolla. A juicio de la formación, han “concretado su indignación y malestar por su posible manipulación en el seno de la asociación mediante una reunión paralela, fuera del ámbito ya viciado de la AAVV , por las políticas de sumisión y reverencias de las líneas en materia de barriadas que traza el ejecutivo” de la citada asociación.
Mizzian respalda las quejas vecinales, “disconformes por la dejadez y falta de defensa hacia los barrios desfavorecidos carentes de equipamientos y dotaciones básicas , en los cuales, la federación de asociaciones de vecinos de Ceuta (AAVV), encargada de la misma, se limita a la toma de decisiones que afectan a sus integrantes asamblearios sin contar con sus miembros federados, promoviendo desde sus órganos una actitud tiránica y burlesca, manipulándolos y tomándoles el pelo a todos los representantes vecinales no afines a la presidencia”.
Añade el PSDC, que la dirección vecinal “sólo tiende a intereses personales de sus miembros y condescendientes, mediante el control de las llamadas brigadas verdes adscritas mediante subvenciones publicas que son las encargadas de la limpieza de las barriadas de la ciudad, supuestamente, ya que dicha limpieza no se realiza en muchos barrios humildes por ser de mayoría musulmana y marginal con un afán de protagonismo que hoy en día no está de moda”.





