“Si este año hay fuertes lluvias, el Río de Oro corre peligro de desbordarse”. Así lo afirmó en la jornada de ayer el máximo dirigente de Equo en Melilla, Manuel Soria, en declaraciones realizadas a El Faro. Según sus palabras, en la parte del cauce de Marruecos hay acumulados numerosos residuos después de años sin
precipitaciones torrenciales que los despejen. Asimismo, indicó que en muchos tramos del río en Melilla se ha eliminado la vegetación autóctona, lo que acelera en algunos sectores la evacuación de agua, algo peligroso habida cuenta de que el cauce se estrecha en la parte de la desembocadura. En este sentido, Soria remarcó que la Ciudad Autónoma ha quitado “sin criterio alguno” la mayor parte de las plantas que había en el Río de Oro. En el caso de las especies invasoras es algo beneficioso, pues esta vegetación se desprende con las crecidas y forma bolas que pueden entorpecer la fluidez del agua. No ocurre lo mismo con las plantas autóctonas, que absorben parte de la lluvia y además frenan la evacuación de agua. El máximo dirigente de Equo apuntó que la zona del cauce próxima al Tesorillo tiene suficiente ancho para que discurran unos 500 metros cúbicos de agua por segundo. No ocurre lo mismo con la parte final del río, en la que se pueden evacuar unos 300 metros cúbicos por segundo. Si el agua llega con demasiada velocidad a la desembocadura, se puede acumular y producir un desbordamiento. Soria abogó por realizar una retirada de vegetación selectiva. Recordó que de esta tarea suelen encargarse los contratados en los planes de empleo, para los que pidió “una formación mínima” de cara a realizar este trabajo de la manera más eficaz posible. “No entiendo cómo les han dejado desbrozar todo sin criterio alguno, es absurdo por parte de la Ciudad Autónoma”, protestó Soria. “En la parte del Río Nano sí se eliminó la vegetación invasora, pero por la parte del Tesorillo, una de las más sensibles, acabaron con las plantas locales. Además de frenar el flujo de agua, mantienen a raya a los insectos”, defendió. Soria aseguró que el riesgo de desborde es mayor este año si tenemos en cuenta estos factores, a los que hay que añadir el hormigonado del cauce en algunos tramos, lo que también acelera la evacuación de agua hasta alcanzar unos niveles peligrosos. Por ello, el máximo dirigente de Equo instó a la Ciudad Autónoma a “tomarse en serio” esta cuestión y a actuar “antes que que ocurra una desgracia”. “En años anteriores ya vimos cómo el río estuvo a punto de desbordarse”, recalcó en referencia a las lluvias torrenciales del año 2008, cuando el agua inundó varias barriadas de la ciudad. “Si hay unas precipitaciones similares, la ciudad corre riesgo. Ya hemos visto cómo se llenan de agua algunas zonas cuando caen cuatro gotas. Es un asunto con el que no se debe bromear”, concluyó el máximo responsable de Equo.
Una arqueta para depurar el agua “con resultados desastrosos”
Por otro lado, el máximo dirigente de Equo apuntó que la arqueta instalada por la Consejería de Medio Ambiente el pasado verano en la desembocadura del Río Oro ha tenido “un resultado desastroso”, pues se atascó en numerosas ocasiones a causa de la suciedad y los desperdicios. “Se trata de una pieza muy tosca. La idea era que canalizar la poca agua que viene de Marruecos cuando no llueve y que la bombeara hasta el sistema de aguas fecales para su depuración. “No ha valido para nada, fue una inversión inútil. La arqueta estaba taponada casi siempre”, apuntilló el líder de Equo. “Fue absurdo que la instalaran, un simple parche”, añadió.





