Tal y como ha explicado la Jefatura Superior, en un principio se detuvo al llamado M.A.B.C., de 20 años, a quien la Policía le señala como el presunto autor material del incendio. Tras su puesta a disposición judicial ha quedado libre e imputado por esta causa.
Mantiene la Policía que esta persona no actuó de motu propio, sino que detrás de toda esta historia hay un presunto autor intelectual. Se trataría del llamado H.S.M., de 29 años, quien cumple pena de prisión por otro hecho anterior y que debe permanecer todas las noches en la penitenciaría. La Policía cree que su estancia en la cárcel le sirvió de coartada para encargar la quema del coche al primero de los detenidos, buscando así que no le pudieran relacionar con los hechos iniciales. Ahora tiene esta nueva imputación. Ambos, que tienen antecedentes, deberán responder ante la justicia cuando se señale la celebración de la vista.
En la madrugada en la que se produjeron los hechos, se produjo un auténtico milagro. El fuerte viento de Poniente pudo provocar que el incendio se propagara a más coches. Afortunadamente no fue así y la rápida intervención del Cuerpo de Bomberos –que recibió el aviso a través del 112– sirvió para controlar el siniestro.
Bomberos empleó más de 2.500 litros para sofocar las llamas, para, horas después, poder procederse a la retirada de los coches calcinados en el que fue considerado como uno de los incendios más graves de los registrados en la Estación del Ferrocarril.
Otros atentados por resolver
Las quemas de vehículos se han convertido en una de las acciones vandálicas más estiladas a modo de venganza. Son varios los asuntos que quedan pendientes de investigación para detener a los implicados; labor compleja porque detrás de cada uno de estos hechos figuran múltiples causas. Entre ellas el propio ánimo de hacer daño a otra persona por motivos varios, que lleva a que se le queme el vehículo, lo que puede terminar ocasionando múltiples daños colaterales.






