{jaimage crop="TC" /}El delegado del Gobierno, Francisco Antonio González Pérez, dejó ayer claro lo que viene tiempo manifestando: que por muchas presiones que sean ejercidas por los colectivos de inmigrantes, la política migratoria no se va a variar. “Quienes pasan a nuestra ciudad son atendidos como merece un ser humano en el CETI. Se les da cobijo y alimentación y están atendidos. Pero los inmigrantes que entran en España deben tener en cuenta que entran en un país civilizado, un país que tiene unas leyes y esas leyes no son ajenas a nadie, ni a los que somos del país, ni a los que vienen de fuera. Desconozco si en sus países la presión servirá para algo, pero en España, de nada. Los trámites no se van a alterar en absoluto porque se manifiesten en la Plaza de los Reyes”, indicó el delegado a los periodistas.
Esta advertencia se extiende tanto para el colectivo de argelinos como al de los sirios, que ayer cumplían una semana de protesta en la céntrica plaza. Precisamente sobre éstos habló el delegado para mostrar, de forma específica, su preocupación por los niños sirios, algunos de los cuales han dejado de acudir al colegio donde estaban escolarizados por mediación de la dirección del centro del Jaral.
“Lo que me preocupa es la situación de los niños. Anoche a las cinco y veinte de la madrugada los niños estaban correteando por la Plaza de los Reyes. En el CETI tienen dodotis, leche, alimentos, cobijo, colchones, tienen medicinas y en la Plaza de los Reyes no tienen nada eso. Incluso podría llegar a pensar que los niños están siendo utilizados de una manera torticera para conseguir unos objetivos que en ningún caso se van a conseguir, porque en un país civilizado en el que impera la ley”, recordó. Los menores fueron examinados la semana pasada por responsables del Área dependiente de la Ciudad y por entrevista de la Fiscalía, sin que se haya adoptado alguna medida al respecto.
Para González, la situación no va a variar y recomendó a los inmigrantes que no sigan con estas prácticas, ya que no van a tener futuro alguno. Respecto a la posibilidad de que se sumen más colectivos a las protestas, el delegado consideró que “si el medio consiguiera el fin podría animar a otros colectivos. Si el medio no obtiene el fin difícilmente tendrá repercusión. No por mucha presión que se haga se van a cambiar las normas que están establecidas. Sea el trámite del derecho de asilo o de acogimiento. No se consigue en la Plaza de los Reyes, ni en la Plaza de África ni con manifestaciones ni con concentraciones”, recalcó.
De momento la postura de la Administración va a ser la de ‘observadora’ de lo que va sucediendo. La palabra desalojo todavía no se cuenta en la forma de proceder que piensan llevar a cabo.
“Donde hay niños es difícil tomar una decisión en ese sentido, porque en un momento determinado alguien puede pretender de una manera civilizada solicitarles que se vayan y a lo mejor se altera el orden público. Y habiendo niños de por medio no será este delegado del Gobierno el que pueda tomar una decisión que pueda afectarles”, espetó.
Respecto a los argelinos, algunos de los cuales sí ha sido ya detenidos, el delegado recordó que la noche del domingo habían sido requeridos por la Policía Local porque estaban incumpliendo las ordenanzas municipales, de ocupación de una vía pública, al igual que hacen los sirios, por lo que se les sancionó. Lo que se hizo fue ordenarles que retiraran los cartones y se les advirtió de que estaban interrumpiendo el disfrute por parte del resto de los ciudadanos de esta céntrica plaza, “porque no olvidemos es un lugar donde muchas madres vienen con sus hijos a pasar un rato”.
Las fuerzas de seguridad siguen manteniendo una presencia constante en el entorno ante la posibilidad de que pueda suceder algún enfrentamiento incluso entre los propios integrantes de los colectivos que se manifiestan, ya que se ha notado la existencia de discrepancias por la decisión adoptada de forma común.






