Agentes de la Benemérita han decomisado en menos de diez horas casi 800 kilos de hachís, en el transcurso de un par de intervenciones que se llevaron a cabo en el puerto. La primera tuvo lugar en la noche del domingo y se saldó con el arresto del marroquí L.Z., de 32 años, residente en España, que pretendía embarcar con 496 kilos de hachís ocultos en su furgoneta, modelo Mercedes-213. El hachís estaba oculto en el interior de varios habitáculos y en un falso techo, zonas que habían sido elegidas por el detenido para burlar los controles del Instituto Armado. No pudo ser, ha terminado con los grilletes puestos mientras que la Benemérita ha trasladado al búnker del puerto todos los kilos, valorados en 778.224 euros.
Con el olor del narcótico todavía en la sede de la Compañía Fiscal, se procedería, a las ocho de la mañana de ayer, a la detención de dos magrebíes, el llamado T.Z., nacido en Argelia, de 47 años, y A.A., de 37 años y con permiso de trabajo y residencia en Bélgica. Junto a ellos viajaban tres niños menores de edad. En su vehículo, modelo Ford Galaxy, se encontraron 240 kilos de hachís repartidos en el portaequipajes. La droga ha sido valorada en 366.850 euros y presumiblemente la carga de la implicación en el delito caiga sobre el conductor del turismo, para evitar que salpique al resto de la familia.
Ambas intervenciones se suceden en una semana en la que se ha procedido al decomiso de otras cantidades de hachís, en el transcurso de los controles llevados a cabo durante la Operación Paso del Estrecho. En los últimos días la Benemérita aprehendió casi cien kilos de esta droga en distintos registros de vehículos.








