Sigue la oleada de embarcaciones cargadas de inmigrantes que se topan con un Estrecho convertido ya en tumba de demasiados. No hay jornada en la que las alertas cesen en Tarifa Tráfico. Las emergencias se producen cada día, bien porque los propios inmigrantes llaman o bien porque los ferrys o embarcaciones de pesca se topan con ellas en sus travesías. Si el pasado sábado eran rescatados hasta 120 subsaharianos y magrebíes (39 de ellos en Ceuta, tras llegar por sus propios medios hasta el Chorrillo), ayer fueron 67 los interceptados por patrulleras marroquíes en distintas embarcaciones. Fueron detectados en plena travesía y rescatados todos ellos por los agentes marroquíes, que organizaron los traslados hasta puerto. Ninguno pisó suelo español aunque ese era el destino pretendido.
Según los datos difundidos por Salvamento Marítimo, todos los inmigrantes se encontraban en buen estado de salud y a todos ellos, tras su traslado a Marruecos, se les aplicó la expulsión.
Las oenegés insisten en su interpretación de lo que está sucediendo y atribuyen a las redadas de agentes marroquíes el intento de escapada de la población asentada en el Magreb. Una interpretación con la que no están de acuerdo fuentes policiales, que señalan que estos flujos obedecen a las salidas tradicionales de un verano en el que el buen tiempo anima a la salida de zodiac o de balsas playeras, dependiendo del dinero que pueda desembolsar la población migratoria protagonista de estos pases.






