La coalición Caballas ha pedido al Gobierno un mayor control del plan de alojamiento alternativo, considerado “pieza clave del sistema de protección social” en la ciudad. La escasez de vivienda, unida a la progresiva precarización de las condiciones de vida de miles de familias como consecuencia de la crisis, han incrementado notablemente el número de usuarios, “por lo que existe cada vez un mayor número de familias desesperadas”.
Caballas considera que ante esta evidencia, la Ciudad no está reaccionando como debiera, por lo que pide que se adopte una flexibilización del plan. Lamenta el principal partido en la oposición la rebaja drástica en las ayudas, además del endurecimiento “injusto” de las condiciones de acceso y la mayor presión burocrática sobre las familias necesitadas “a las que se les obliga a hacer una gymkhana administrativa y utilizando malos modos en el trato, con la única intención de disuadir a los beneficiarios por la vía de aburrimiento o la frustración”.
Para Caballas es preciso priorizar la dimensión social del gasto público y reforzar aquellas actuaciones que van directamente a ayudar a los más necesitados. La salida que a modo de propuesta propone el principal partido en la oposición es fomentar una revisión integral del Programa de Alojamiento Alternativo, que comprenda tanto el contenido del Reglamento como los procedimientos administrativos y la atención al público, para adaptarlo a la situación real y evitar que pierda su efectividad.






