El que fuera subdirector Manuel Coronado juró ayer su cargo de forma privada como viceconsejero, siendo el último que quedaba por realizar dicho trámite después de que, el pasado julio, el Ejecutivo se viera obligado a reestructurar su organigrama tras la hilera de sentencias dictadas por el TSJA que anulaban los nombramientos de Adelaida Álvarez, Carolina Pérez, Salvador Jaramillo y el propio Coronado. Sus compañeros hicieron lo mismo el 2 de agosto, también de forma privada, pero Coronado no cumplimentó dicho paso al encontrarse de vacaciones.
Los cuatro han pasado a ser viceconsejeros con las mismas competencias que tenían en materia de Empleo, Juventud, Fomento y Festejos.
Con éstos y otros cambios (como el cese de Diestro y la marcha de Blasco como viceconsejero) la Ciudad Autónoma ahorra casi 96.000 euros al año.





