Sobre este particular, el mismo González destaca que "quien caldea los ánimos es quien incumple la ley y quien caldea los ánimos es quien utiliza los centros religiosos para desestabiizar". Tiene muy claro el delegado del Gobierno que determinadas conductas no son nada lógicas y que determinados mensajes tampoco. Incluso va más lejos cuando afirma que "quien debe tener cuidado es quien hace comunicados en donde se hacen llamamientos peligrosos".
Dice que es el principal defensor de los preceptos constitucionales que hablan del estado confesional "donde la libertad religiosa existe, pero sin comisionar nunca con los preceptos legales y constitucionales".
Finalizó estas declaraciones afirmando que "quien caldea el ambiente no es el delegado, sino quien hace llamamientos a favor de los yidahistas".
El delegado del Gobierno se reafirma en que los intereses generales de los ciudadanos de Ceuta están por encima de los intereses particulares de cada uno y q ue mientras permanezca en el puesto continuará trabajando de la misma manera y siendo tan claro en sus apreciaciones.
No está en el ámbito judicial todavía
A pesar de toda la polémica que se ha producido por el sermón pronunciado hace unas semanas en la Mezquita de Benzú, lo cierto es que a pesar del contenido no se ha producido ningún intento de judicialización del mismo, y ni siquiera la propia Delegación del Gobierno ha enviado al fiscal su contenido para que sea analizado, de manera contraria con el contenido de la conferencia que en su momento pronunció el melillense Benaisa.
El delegado pregunta a Maateis si sabe lo que es el Estado de Derecho
Tampoco Laarbi Maateis escapa este fin de semana de las declaraciones del delegado del Gobierno, después de que el presidente de la UCIDCE señalara tras el rezo al aire libre en Loma Margarita que hacía un llamamiento a la clase política para que abandonara el “fanatismo, porque el fanatismo político era tan peligroso como el fanatismo religioso”. Incluso dijo que apreciaba la decisión que había adoptado el fiscal en relación con la conferencia de Benaisa, porque desde su punto de vista ello calmaba las aguas entre la comunidad musulmana.
Sobre este particular, el máximo responsable de la Administración General del Estado en nuestra ciudad dijo que “de Laarbi Maateis no dudo de sus conocimientos del Corán, pero después de haberle leído y escuchado en varias ocasiones, empiezo a dudar de sus conocimientos constitucionales y si sabe de verdad lo que significa el Estado de Derecho”.






