Lo cierto es que la semana que viene se producirá la reestructuración de los cargos de segundo nivel en el equipo de gobierno, como consecuencia de las sentencias judiciales que se han conocido en los últimos tiempos. La salida es la lógica y lo cierto es que tampoco se puede llevar más allá el intentar estrujar a los miembros de confianza que no pertenecen al Consejo de Gobierno. Los datos son muy claros y en los últimos años los recortes, tanto en el número de integrantes de la estructura de gobierno, como el coste de los mismos se ha ido reduciendo. En primer lugar, cuando por parte del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero se decidió la bajada de los sueldos de los funcionarios en una media del cinco por ciento. Sin embargo, en el caso de Ceuta, el presidente Vivas ordenó la bajada de toda la estructura en un quince por ciento. Un año después, en el 2011, nada más salir de las elecciones autonómica, el Partido Popular cumplió con su promesa electoral de rebajar en un veinticinco por ciento el número de carteras autonómicas.
Doce meses más tarde se prescindió de unos diez asesores de las diferentes áreas municipales. En ahorro ha sido importante el esfuerzo que se ha realizado.
La Unión General de Trabajadores en su denuncia ante los tribunales buscó una vuelta de tuerca y cumpliendo con las sentencia, esos subdirectores pasarán a ser viceconsejeros. Pero aún aprovechando estas sentencias se va a producir un nuevo ahorro, porque no habrá director general de Presupuestos y además se marcha un consejero.
Quienes no quieran ver que se ha reducido el volumen de altos cargos en los últimos años, tanto en coste como en número es que buscan otra cosa.





