“Los robos son muy frecuentes, los últimos han sido los bolardos del Paseo de las Palmeras, que hemos debido reponer casi completamente”, ha explicado. “Se denuncian, se los llevan y sorpresivamente aparecen en el pais vecino”. Los bolardos de hierro son los elementos que desaparecen con mayor frecuencia y pueden costar, según el modelo, entre 90 y 200 euros, aunque también son objeto de sustracción otros como las barandillas de acero inoxidable, tapas de registro o incluso palés de madera.
Los beneficios que obtienen estas personas al otro lado, en Marruecos, que es donde venden el hierro por kilos, oscila. Suelen sacar 2 dirhams (unos 20 céntimos) por cada kilo, de ahí que opten por llevase bolardos o tapas de mayor peso para sacar un mejor beneficio. Dicho material es entregado en Marruecos, convirtiéndose en un modo de vida para muchos individuos que entran a diario en Ceuta con estos fines.
La sustracción del hierro en la vía pública se da la mano con el fenómeno de los ‘mecánicos andantes’, capaces de desvalijar un vehículo en un momento, llevándose las piezas que más le han demandado. Algunas barriadas han quedado completamente desfiguradas en su urbanismo viario por culpa de estas indiscriminadas actuaciones.





