El Revellín se llenó anoche de almas solidarias que respondieron a la llamada social y disfrutaron de danza, música y plástica
El ser humano sabe que al agua es transparente, el sol es una bola de fuego, que nacemos, crecemos y fallecemos: verdades absolutas colectivas. Luego, el paso del tiempo y la construcción de las civilizaciones le ha otorgado unas reglas básicas que son algo así como esas otras verdades, también absolutas, pero en este caso individuales: la necesidad de trabajar, de cuidar a los hijos, de ser solidarios con el prójimo desde la convicción moral propia.
Pero, observando anoche en el Teatro del Revellín, el rumbo que tomaba el 'I Festival Internacional Benéfico de Danza, Música y Plástica', una iniciativa de carácter altruista y que nace con la intención de realizarse con periodicidad anual, es preciso hacer votos porque surja otra necesidad vital: la de la solidaridad con la cultura y el arte en todas sus ramas. Por siempre.
Porque fue precioso todo cuanto se observó y se disfrutó: danzas a cargo de los bailarines profesionales integrantes de Dactilares Perú (que forman parte también del Ballet Nacional de Perú) y que llegaron directamente del Imperio Inca a Ceuta para aportar su granito de arena en este acto benéfico, o las que interpretaron también los artistas de Estudio de Danza Adagio así como las que corrieron a cargo de la Academia de Danza de Mairette Galindo. De fondo, al pie de cada pirueta, salto a la luna, requiebro, ida y venida onírica, se situaban los acordes que entonaba la Asociación Cultural Banda de Música Ciudad de Ceuta y, en ocasiones, hasta el son de las palmas del auditorio que llenó el teatro.
Antes, en el vestíbulo, los asistentes demostraron su buen corazón depositando paquetes de legumbres, pasta, cartones de leche o latas de tomate que acostaban en una canasta que fue llenándose poco a poco, siendo preciso destacar en este punto que para esta edición las instituciones escogidas como receptoras del dinero y el alimento recaudado son la Asociación Ceutí de Mujeres Mastectomizadas (ACMUMA); la Asociación de Discapacitados Enfermedades Neurológica (Enfermedades raras); y el Banco de alimentos de Ceuta.
A unos metros, todavía en el recibidor, se pudo observar los cuadros expuestos por Pedro Orozco, Pedro León, Alberto Trujillo, Jesús Rojas, Daniel Bellón, Nino Gamboa, Mustafa Benlawar, Antonio Castillo Serrán y Sonsoles Oteyza, manifestación artística que tuvo su continuación, ya al término de la danza, con las fotografías que se pudieron observar y que llevaban el sello del teniente coronel José Joaquín Milans del Bosch y que no hacían sino fortalecer aún más ese lazo de unión existente entre cultura y solidaridad.








