Dicen que es la única solución que les queda porque es la segunda vez que ocurre en un mes Los vecinos de Pasaje Recreo lo tienen claro: no van a consentir que en menos de un mes hayan destrozado una decena de coches. Por eso, desde la junta de la Asociación Vecinal se han planteado llevar a cabo patrullas que ejerzan de vigilantes para que todo esté en orden en la barriada, después de que en la mañana de ayer, cinco coches aparecieran con los cristales rotos y numerosos daños en la zona que la Ciudad les ha cedido para poder tener un aparcamiento, dentro del recinto conocido como las Escuelas Prácticas.
Así lo ha manifestado el presidente de la Asociación Vecinal Mohamed Nadir, que ya ha pedido que se incremente la seguridad en la zona y que ha recordado que los causantes cometen estos actos vandálicos “por pura diversión, porque aunque rompan los cristales ni siquiera roban en el interior de los vehículos”. Por eso, ha solicitado que la Policía no simplemente haga vigilancia desde el coche, sino que identifique a los jóvenes que a diario merodean la zona y se quedan allí por la noche, ya que “los vecinos no tenemos ninguna autoridad para decirles nada”.
La Asociación Vecinal recuerda que si en algún momento “al menos se les identificara y las fuerzas de seguridad los tuvieron controlados, les entraría miedo y dejarían de hacer estas salvajadas, ya que estamos hablando de destrozar los coches de los vecinos y no es ninguna tontería”. En este sentido, los vecinos recuerdan que tras la cesión de la Ciudad de ese espacio para poder utilizarlo como aparcamiento y dada la situación de desesperación porque “no tenemos espacio para aparcar en ningún sitio, a pesar de saber que pueden destrozar nuestros vehículos, no nos queda más remedio que dejarlos allí”.
Los vecinos no comprenden que la Ciudad ponga vigilancia en campos de fútbol u otros lugares “que serían mucho más útiles aquí, ya que custodiarían incluso mas de un centenar de coches cuyos dueños se encuentran al día siguiente, antes de ir a trabajar, con esta situación”. El recinto, a pesar de estar tras una verja, mantiene el paso abierto para que todos los vecinos puedan acceder al mismo.






