Las paredes del Museo del Revellín acogerán desde esta tarde y hasta el próximo día 5 de mayo, bajo el nombre de De norte a norte, una exposición de fotografías del que fuera corresponsal de prensa José Lacalle Quijano, fallecido hace más de tres décadas pero que ha dejado un legado de sus trabajos de importante valor. En esta ocasión se trata de una muestra de las instantáneas que este fotógrafo cántabro tomó durante el Desembarco de Alhucemas, así como de los años posteriores en esta zona reflejando la cotidianeidad de cómo se vivía en aquella época.
Serán sus hijos Miguel y Santiago Lacalle Alfaro, los que presenten la muestra de un hombre que ha sabido reflejar la historia a través de la imagen y que todos los que lo deseen pueden observar ahora en el Museo del Revellín.
Natural de Santander, José Lacalle Quijano nació a principios del pasado siglo. Aunque fue en su Cantabria natal donde inició su andadura como fotógrafo, se trasladó muy joven a Marruecos, donde presenció como corresponsal en septiembre de 1925 el Desembarco de Alhucemas, que protagonizaron militares de Ceuta y Melilla, en el marco de la Guerra de África. Allí, en las playas de La Cebadilla e Ixdain, desembarcaron las tropas, con José Lacalle Quijano tomando testimonio gráfico de la acción militar, que acabó plasmada en los principales diarios españoles de la época como podían ser ABC, La Vanguardia, El Sol o El Imparcial.
Lacalle se estableció posteriormente en la nueva población de Villa Sanjurjo-Alhucemas, donde residió hasta el año 1970. Su actividad profesional le llevó a Málaga y Fuengirola, donde falleció en el año 1981.





