Las causas que provocan esta rescisión de contratos son la “baja considerable del precio en Marruecos y el IPSI de la Ciudad”. La Unión General de Trabajadores, UGT, denunció ayer de forma pública que las gasolineras están procediendo “a despedir a empleados de las mismas” basándose en la “baja considerable” del precio del combustible en Marruecos y los “impuestos que la Ciudad aplica al carburante” a través del Impuesto sobre la Producción, Servicios e Importación, IPSI.
Por desgracia para los trabajadores que sufren “en sus carnes” estos despidos a los que alude el sindicato, las empresas del sector dedicado a la actividad de estaciones de servicio ejecutan la “nueva reforma laboral de Rajoy, para sólo abonar” a los que padecen esta rescisión de contratos la cantidad de “20 días por un año, con un máximo de una anualidad”.
Según la central que alza la voz, “a nuestros políticos les da igual que este sector se vaya a pique y no toman medidas para que esto no ocurra”, sentenció a través de un comunicado de prensa. UGT aseguró que las autoridades “de momento se conforman con la recaudación que realizan de los impuestos que genera la venta de gasolina”. Sin embargo, continuó esta representación de los trabajadores, “son ciegos si no ven cómo, de seguir este rumbo que se ha iniciado y que parece va a continuar, pronto dejarán de recaudar este impuesto”, concluyó.
Los ugetistas consideraron que resulta necesario buscar una solución a este “drama” de manera urgente y valorar la posibilidad de disminuir el porcentaje del impuesto que se aplica a los carburantes por parte de la Ciudad Autónoma, ya que supone una medida de contribuiría, “quizás”, a paliar este problema.






