En una nota de prensa, la entidad cameral ha recalcado que servirá de plataforma para dar cabida y representación a esa comisión de empresarios, que nace por la inquietud de promocionar el Poblado Marinero como centro cultural dotándolo de actividades desde la Ciudad, como conciertos, festejos y, advierte, “erradicando de una vez por todas la inseguridad que hace de esta zona una cada vez menos recomendable. Hecho que se suma a la crisis y a las continuas presiones con lo que los empresarios se ven cada vez más perjudicados”.
Los afectados vuelven a hablar claro, sacando a la luz los mismos problemas que en su día mostraron públicamente y que encontraron la nula intervención de las administraciones. Hablan sin tapujos de la necesidad “urgente” de aumentar la seguridad, dotando al Poblado “de una mayor presencia policial, tanto en número de efectivos como en horarios”, añadiendo además la necesidad de “incorporar cámaras de seguridad”. Los empresarios reclaman medidas para “acorralar a los camellos y ladrones que están perfectamente identificados”, recuperándose una seguridad que está perdida.
Sus quejas van más allá de este ámbito. En el escrito que han elevado a la Cámara para lograr su apoyo e implicación, se reclama, por ejemplo, la promoción por parte de la Ciudad, Turismo, Festejos y autoridades competentes del Poblado con actividades culturales, conciertos y publicidad. Reclaman además la concesión definitiva de la “ocupación puntual de suelo público” para la “tranquila instalación de las terrazas de los locales. Son un guiño al empresario y por las características y localización del Poblado Marinero no suponen objetivamente ningún tipo de impedimento ni obstáculo al ciudadano”. Así también piden que se retome la iniciativa del proyecto de eliminación de las jardineras. “La imagen deteriorada del Poblado Marinero, y con ella los negocios que lo componen, no podrá remontar si estas medidas no se toman en cuenta”, indican.
Las mismas quejas de hace un par de años
Curiosamente la queja por la inseguridad en el Poblado Marinero no es nueva. Ya en 2011, las legítimas denuncias reclamando seguridad que hicieron los empresarios obtuvieron como respuesta una cruzada sin sentido por parte de quienes debían garantizarla. En abril de aquel año terminaron matando a puñaladas a un hombre. Ahora vuelven a sucederse las quejas y la Cámara les apoya, teniendo como presidente a Karim Bulaix, el mismo que, en esa época, quitaba importancia a esas denuncias.






