Ceuta está acostumbrada a mirar al otro lado del Estrecho, pero lo que ocurre en esta pequeña ciudad de España también despierta interés a miles de kilómetros de distancia. A veces, la percepción de quien vive aquí puede ser que nuestro día a día en la ciudad tras la invasión no transciende más allá de Europa, sin embargo, la realidad es otra.
Dos profesionales de la prensa llegados desde Taiwán junto a una traductora han viajado hasta Ceuta para conocer de primera mano la situación tras la invasión y trasladarla a su audiencia.
Se trata de Chao-Wen Wang, traductora; Min-Chen Lin, reportera, y Chien-Hsun Tseng, cámara. Los tres forman parte del equipo del programa documental ‘El Mundo Sin Frontera’, de SETTV, que prepara un trabajo sobre la ciudad y las distintas perspectivas de quienes viven en ella.
Su objetivo es alejarse de las imágenes y las informaciones que llegan a través de terceros para conocer lo que sucede sobre el terreno. “Hemos recibido tantas noticias del mundo, pero siempre de segunda mano”, explica la traductora.
Vivir la realidad de Ceuta
Desde su llegada, el equipo ha recorrido diferentes puntos de la ciudad, reconocibles por su actividad frecuente respecto a la inmigración. Han visitado la zona del Tarajal y Benzú, algunos asentamientos, además de entrevistar a inmigrantes, residentes y propietarios de negocios.
La percepción inicial ha cambiado. Las imágenes que habían visto desde Taiwán les transmitían una situación preocupante, con escenas que podían generar temor entre la población.
Sin embargo, al llegar a Ceuta, se han encontrado con una ciudad más tranquila y con vecinos dispuestos a colaborar con su trabajo.
La reportera destaca especialmente la acogida recibida. “La gente aquí es muy simpática”.
En este proceso, Jesús Poyo, conocido en Ceuta, está ejerciendo de anfitrión y les está ayudando a establecer contacto con los protagonistas de sus historias.

Los asentamientos desalojados y el CETI
Uno de los aspectos que más les ha llamado la atención es haber encontrado El Trampolín completamente vacío, como si nada hubiera pasado.
El equipo ha llegado después de los desalojos de los asentamientos de Benítez, el Guano y el Trampolín, por lo que, al acudir a estos lugares, ya no han encontrado la realidad que aparecía en las imágenes que acostumbraban a ver.
La reportera reconoce la sorpresa que le ha producido comprobar que en la playa del Trampolín ya no quedaba nada. También ha podido observar cómo las personas que permanecían en estos espacios han sido trasladadas a otros puntos.
No obstante, la visita no ha permitido acceder a todos los lugares que tenían previsto conocer. El equipo ha intentado visitar el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), pero no ha conseguido autorización.
"No vamos a juzgar a nadie"
El documental pretende recoger los testimonios de los distintos protagonistas, desde los residentes hasta los inmigrantes y las autoridades. La intención es escuchar sus experiencias y opiniones.
“Queremos escuchar a todo el mundo y saber cuál es la visión del tema. No vamos a juzgar a nadie, pero queremos escuchar con su propia voz”.
Para la periodista taiwanesa, la experiencia también ha servido para conocer una ciudad que comparte con su lugar de origen una estrecha relación con el mar, aunque con una realidad fronteriza muy diferente.
Cabe destacar que han reiterado una y otra vez que la cercanía y simpatía de los ceutíes y la acogida que han tenido con los llegados desde Taiwán.
Su paso por Ceuta deja así una mirada exterior sobre una realidad que, aunque cercana para sus vecinos, también interesa a quienes buscan comprenderla desde otros puntos del mundo.





