Ceuta continúa registrando incidentes entre militares e inmigrantes desde que el Ejército comenzó a participar en las labores de vigilancia y seguridad tras la entrada de más de 80.000 inmigrantes a través del Tarajal los pasados 30 y 31 de julio.
Los enfrentamientos han dejado heridos entre los efectivos de las Fuerzas Armadas, mientras aumentan las denuncias por presuntas agresiones cometidas durante las intervenciones.
Al menos 11 soldados han resultado heridos de diversa consideración desde el inicio del dispositivo militar, según fuentes del Ministerio de Defensa.
Las lesiones se han producido principalmente durante persecuciones y forcejeos, aunque también se han registrado ataques mediante el lanzamiento de piedras contra las patrullas encargadas de vigilar distintas zonas de la ciudad autónoma.
El incidente más reciente tuvo lugar el pasado fin de semana, cuando un militar sufrió la fractura de un dedo. Otros efectivos han presentado lesiones que han requerido una atención sanitaria más compleja, hasta el punto de que varios tuvieron que ser trasladados al hospital Gómez Ulla de Madrid para someterse a intervenciones quirúrgicas.
Uno de los episodios de mayor gravedad ocurrió a finales de agosto en Benzú, donde decenas de inmigrantes protagonizaron un apedreamiento contra una patrulla del Ejército. El enfrentamiento terminó con cuatro soldados heridos y una docena de marroquíes detenidos, en uno de los incidentes más destacados desde el comienzo de la operación.
Una decena de denuncias por ataques a militares

Las Fuerzas Armadas también han recurrido a la vía judicial para denunciar los incidentes sufridos durante el despliegue. Hasta el momento, el Ejército ha presentado una decena de denuncias contra inmigrantes a los que atribuye ataques contra sus efectivos, además de actuaciones contra algún civil acusado de promover comportamientos violentos hacia los soldados.
Según recoge el diario El País, estos enfrentamientos se producen en un contexto en el que los militares no tienen reconocida la condición de agentes de la autoridad, a diferencia de los integrantes de la Guardia Civil y la Policía Nacional. Para modificar esta situación, el Congreso aprobó el pasado 30 de septiembre una iniciativa del PP destinada a equiparar su protección jurídica con la de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
No obstante, el artículo 554 del Código Penal ya contempla como delito de atentado las agresiones dirigidas contra “un miembro de las Fuerzas Armadas que, vistiendo uniforme, estuviera prestando un servicio que le hubiera sido legalmente encomendado”.
En septiembre, un ciudadano marroquí recibió una condena de un año y tres meses de cárcel por agredir a un soldado de Regulares en la playa del Chorrillo. A este caso se añade la detención, el pasado sábado, de un inmigrante acusado de amenazar con un arma blanca a un militar en las inmediaciones del puerto.
Investigación por las denuncias de malos tratos
Paralelamente a las agresiones denunciadas por los soldados, el Mando de Operaciones ha iniciado una investigación interna para esclarecer las acusaciones formuladas por inmigrantes que aseguran haber sufrido malos tratos por parte de miembros de las Fuerzas Armadas.
Estas denuncias incluyen testimonios sobre presuntas torturas y agresiones que también aparecen recogidos en un informe elaborado por Amnistía Internacional.
Fuentes militares sostienen que, hasta ahora, las comprobaciones realizadas no han permitido confirmar actuaciones inapropiadas de los soldados. Sin embargo, los responsables de la investigación han solicitado la colaboración de la Guardia Civil y la Policía Nacional para reunir información que permita determinar lo sucedido.
Desde el ámbito militar no se descarta completamente que hayan podido registrarse excesos durante determinadas intervenciones, aunque se insiste en que, de confirmarse, corresponderían a actuaciones individuales y no a un comportamiento generalizado, como sostienen las organizaciones no gubernamentales.
Buena parte de los incidentes denunciados se concentra en horario nocturno, cuando las patrullas del Ejército desarrollan labores de vigilancia en diferentes puntos de Ceuta.
Los militares tienen limitado el empleo de sus armas de fuego durante estas operaciones, pero disponen de bastones. Según la información recogida en los partes sanitarios, algunas lesiones observadas en inmigrantes atendidos en urgencias presentan características compatibles con golpes producidos por estos objetos.
Una veintena de partes médicos de inmigrantes remitidos al juzgado

La investigación sobre las presuntas agresiones a inmigrantes podría experimentar avances después de que el Hospital Universitario de Ceuta haya enviado al juzgado de guardia una veintena de partes de lesiones correspondientes a pacientes que afirman haber sido golpeados por militares.
Estos documentos incorporan información identificativa de los afectados, incluidos su nombre completo y número de documento de identidad, cuando disponen de él, además de los datos del médico responsable de la atención.
También recogen la fecha de asistencia, el diagnóstico establecido, el tratamiento aplicado y una explicación resumida del origen de las lesiones según el relato proporcionado por cada paciente.
Varón de 30 años: "Agresión en vía pública, por parte de militares"
Entre los informes remitidos figura uno del 13 de septiembre, correspondiente a un hombre de 30 años. En el documento se señala: “Varón de 30 años que acude tras agresión en vía pública, según refiere por parte de militares”.
El diagnóstico recogido es de “politraumatismo”, mientras que el facultativo describe “lesiones eritematosas y abrasiones compatibles con traumatismos con objetos alargados”.
Joven de 17 años: "Tiene apariencia de un golpe con cinturón"
Otro de los partes corresponde a un joven de 17 años atendido el día 4 de octubre. En este caso, el documento médico indica que el paciente “presenta lesiones en su espalda”.
El profesional sanitario añade que la herida “tiene apariencia de un golpe con cinturón” y recoge que el afectado “refiere que los militares lo han agredido”.
La remisión de esta documentación a la autoridad judicial permite incorporar a las actuaciones los informes clínicos sobre las lesiones denunciadas, aunque su existencia no determina por sí misma quién las provocó ni las circunstancias concretas en las que se produjeron.
Más de 4.000 patrullas militares en Ceuta
El dispositivo del Ejército en la ciudad autónoma mantiene una importante movilización de efectivos. La ministra de Defensa, Margarita Robles, explicó durante su comparecencia del pasado 23 de septiembre en el Congreso que en Ceuta se encontraban desplegados unos 4.100 militares.
Hasta aquella fecha, las unidades participantes habían desarrollado más de 4.000 patrullas, distribuidas entre operaciones diurnas y nocturnas para reforzar la vigilancia y colaborar con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
A los militares destinados habitualmente en Ceuta se han incorporado refuerzos procedentes del Mando de Canarias y de la Fuerza Terrestre, dentro del dispositivo organizado para responder a la situación desencadenada a finales de julio.
El pasado 10 de octubre, durante la tradicional videoconferencia celebrada con motivo del Día de la Fiesta Nacional, Robles defendió públicamente la actuación de los efectivos desplegados en la ciudad.
Intención de Margarita Robles de desplazarse a Ceuta para imponer condecoraciones

La ministra calificó su labor como un “trabajo impecable” y rechazó lo que consideró “algunas críticas injustas, fruto del desconocimiento”.
Asimismo, Margarita Robles ha anunciado su intención de desplazarse a Ceuta durante el mes de noviembre para imponer condecoraciones a algunos de los militares que participan en esta operación, según recoge El País.
La visita se produciría en un contexto marcado por la continuidad del despliegue, las lesiones sufridas por soldados durante sus intervenciones y las investigaciones abiertas para esclarecer las denuncias presentadas por inmigrantes sobre presuntos malos tratos.
De este modo, la actuación de las Fuerzas Armadas en Ceuta sigue desarrollándose bajo una doble realidad: el apoyo a las labores de seguridad ante la crisis migratoria y el examen de los incidentes que han dejado personas heridas tanto entre los militares como entre los inmigrantes.







Y las agresiones a los Agentes y Cuerpos de Seguridad del Estado, eso no se denuncia? , y si se denuncian caen en saco roto, que Verguenza ha donde hemos llegado, que los invasores tengan mas derechos que los invadidos, si hubiera sido al contrario otro gallo cantaria
Tranquilos.... la señor@ Maria (La Zurda) y las ONGs pedirán explicaciones e investigaciones exsaustivas para que la Ley caiga con contundencia encima de los agresores....
Pues las condecoraciones sería para el pueblo ceuti por ejemplo a la consejera agredida y sus acompañantes. A los militares condecoraciones por que? Por hacer su trabajo? “ no hay tantos caballos para tan pocos indios”.
No me creo nada de estas presuntas agresiones de militares a invasores. A las ONGs si les interesa porque buitrean con ellas. Si hay un cambio de gobierno deberían ilegalizarlas a todas