Queremos expresar públicamente nuestro más profundo agradecimiento a todo el equipo de profesionales de la Clínica Veterinaria Real 90, aquí en Ceuta. Hace unos días tuvimos que tomar la dolorosa decisión de despedir a nuestra querida gata, Lia. Su partida nos ha dejado personalmente un gran vacío en casa, pero en medio de este duro duelo, es de justicia reconocer la impecable labor de quienes la cuidaron durante toda su vida.
Ellos la recibieron desde que nació y, a lo largo de sus 6 años de vida, velaron por su salud en cada etapa. Le tenían un cariño inmenso a Lia, ya que era una gata excepcionalmente buena y noble; permitía que le hicieran cualquier prueba médica o auscultación, aceptando todo con una tranquilidad admirable.
Queremos hacer una mención muy especial a su veterinario, Marcos, quien además de ser un gran amigo, ha demostrado una profesionalidad médica impecable y un amor incondicional hacia ella desde el primer día.
El tramo final no fue fácil, pero todo el personal de la clínica nos guio con honestidad, respeto y una ternura infinita. En el momento tan devastador de tener que dormirla, el apoyo y la empatía de cada uno de los profesionales nos hicieron sentir profundamente arropados.
Gracias, Clínica Real 90, y gracias de corazón, Marcos. Por vuestra dedicación, vuestra calidad humana y por haber cuidado de Lia con tanto amor hasta el último aliento. Vuestro trabajo dignifica la profesión y os asegura un lugar eterno en nuestro agradecimiento.






