Para tratar sobre el Campamento de 16.000 m2 que el Gobierno de la Nación instalará en el Puerto de Ceuta para unos 1.700 inmigrantes y cuyo proyecto quedó en suspenso por decisión de la Audiencia Nacional que posteriormente denegó dicha suspensión temporal, es necesario describir la zona portuaria afectada para poder opinar al respecto, sobre todo los que no viven en Ceuta. Porque todos los que tienen relación con el citado proyecto incluidas las autoridades judiciales, debían visitar la parcela descrita asombrándose así de sus características.
Para simplificar, el Puerto afectado puede dividirse en dos zonas y dos accesos con el campamento proyectado en el centro de ambas áreas y accesos. La primera de ellas comienza a la altura del edificio de la Autoridad Portuaria, termina en la zona del Campamento y se compone de una magnífica carretera de doble vía y a ambos lados de la misma, un variado tipo de empresas y organismos. Van desde El Corte Inglés, Lidl y otro gran supermercado a gasolineras y más de 50 almacenes de todo tipo como Fifty, Casa, Kiabi, Declathlon y el edificio de La Aduana, terminando en el concesionario de Toyota, la Agencia Partida o una gran tienda de Día con múltiples comercios y almacenes para ventas detrás en varias calles paralelas cubriendo todo el terreno. Puede decirse que en esta área están ocupados cientos de trabajadores por realizar un cálculo prudente. Y por la citada carretera deben circular los miles de vehículos ligeros o pesados que acceden a los barcos de tres compañías con destino a Algeciras.
La segunda zona donde se instalará el Campamento, para unas 1700 personas conflictivas, después de grandes depósitos de combustible, se encuentran el Concesionario de Mercedes Benz AUBENSA, Schmit, Operador Nieves, Baeza, SEAT, Hyunday, San Pablo, la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) y más de 50 almacenes para venta al mayor y detall que dan empleo a otros cientos de trabajadores, unos 2.200 entre las dos zonas. El Campamento para invasores se coloca en la cabeza de esta área y lindando con la anterior.
Respecto a los dos accesos al controvertido Puerto, el primero se encuentra al terminar la carretera que parte de las Murallas Reales y su Puente hasta el citado gran Almacén de El Corte Inglés, o sea desde el centro histórico y ciudadano de Ceuta hasta el Puerto objeto del Campamento citado. El segundo acceso proviene de la rotonda llamada del Sardinero, atraviesa el gran edificio de la Residencia Militar de Oficiales, continúa por la llamada Hípica Militar que es ahora un Club Social para seguir con el antiguo chalet de Ybarrola, hoy de uso administrativo y al otro lado, una urbanización que termina con decenas de viviendas en varios edificios cuyo conjunto es conocido como de la Junta de Obras del Puerto, todos ocupados por familias con sus hijos correspondientes.
Es evidente que quién proyectó un Campamento en esta zona para una elevada cifra de invasores, inmigrantes o como se les quiera llamar, en el mejor de los casos, desconocía sus características y los graves perjuicios económicos, sociales y de seguridad que aportaría a la vida de los habitantes de una ciudad tan castigada como Ceuta o lo hizo consciente de ello. Y quién tomó decisiones al respecto no visitó el sitio personalmente.
Pero es que además, el Ministerio del Interior para terminar de cuadrar la situación, al conocer el proyecto de instalación del Campamento, elevó al nivel 2 la protección marítima del Puerto de Ceuta y esto es de una gravedad extrema, porque añade nuevos perjuicios económicos y sociales a la situación descrita. Y es que ese nivel 2 de protección marítima supone dotar al Puerto (o sus barcos) de un estado de alerta reforzado, lo que genera diversos inconvenientes operativos, sociales y logísticos, todo causado por el dichoso Campamento.
Por ejemplo, cuando un buque ha operado en zona de nivel 2 de protección llega a otro puerto, tiene la obligación legal y operativa de informar previamente a su entrada, según el Código PBIP y el Convenio vigente. Esto hace que los buques traten de evitar los puertos con nivel 2 porque complican su actividad. Y ello porque habría que unir incremento de controles de identidad causando evidentes retrasos, inspecciones exhaustivas de buques con demoras de carga y descarga, acceso de numerosos agentes de seguridad a bordo, control de identidad y antecedentes de tripulantes. Todo esto produce un evidente impacto en la citada actividad económica y comercial, por lo que las compañías navieras o evitan los puertos con nivel 2 o elevan los precios del transporte para cubrir tantos inconvenientes, lo que repercutiría en los precios de todo tipo de artículos en Ceuta, ya que la totalidad de productos llegan de la Península. Y afectados igualmente quedarían los billetes de pasajeros y vehículos tanto de ceutíes como de turistas.
Con todo esto, al imponer al Puerto de Ceuta un Campamento de personal conflictivo en zona económica de primer orden y adjudicarle el Ministerio correspondiente nivel 2 de seguridad a dicho Puerto, se causará otro gravísimo impacto económico a la ciudad de Ceuta, por lo que, tras el rechazado Recurso del Sindicato Unificado de Policía, deberían intervenir desde la Autoridad Portuaria a la Ciudad Autónoma, pasando por navieras, empresas de combustibles, agencias de aduanas o transportes, Confederación de Empresarios (CECE) y ciudadanos en general.
Y como colofón a todo esto, hemos podido comprobar las avalanchas, el desorden y los enfrentamientos que ha causado el cambio de sitio de los miles de inmigrantes-invasores de las playas de Trampolín y Benítez al descrito Campamento de Puerto. No se hizo con una estrategia eficaz y todo terminó en un desastre soportado por las Fuerzas de Orden Público.






