La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha emitido un comunicado de apoyo genérico a todos los componentes del Instituto Armado en relación con la presión que están sufriendo en cuanto a sus funciones de control de la presión migratoria que les son encomendadas. En una nota AUGC recuerda que España “lleva más de veinte años siendo punto de destino de pateras y el Servicio Marítimo de la Guardia Civil ha participado en la interceptación y rescate de estas endebles embarcaciones que pretenden acercar a miles de inmigrantes cada año al sueño occidental. Veinte años en los que el balance no puede ser sino positivo para los miembros del Servicio Marítimo de la Guardia Civil con más de 50.000 personas salvadas en alta mar. Todo ello a pesar de que las tripulaciones de este servicio cuentan con un hándicap en su contra, porque como ha denunciado en repetidas ocasiones AUGC, las patrulleras de las que dispone la Guardia Civil no son las idóneas para este tipo de salvamentos, que por sus especiales características son muy complicados”, denuncian.
La asociación valora que “es imposible que con patrulleras con la borda por encima de dos metros del nivel del mar se pueda realizar un rescate seguro tanto para los náufragos como para los guardias civiles. Por eso el protocolo de actuación deja claro que corresponde a Salvamento Marítimo realizar este tipo de funciones. Sin embargo, y sea por las razones que fueren, es la Guardia Civil, y en condiciones muy difíciles, la que habitualmente es reclamada para llevar a cabo las labores de rescate cuando se avistan pateras o se producen naufragios”, señala. Habla expresamente del accidente ocurrido en Lanzarote en diciembre pasado que costó la vida a un inmigrante y la desaparición de al menos otras seis personas, pero extiende esta reflexión a todos los servicios marítimos que se llevan a cabo. “AUGC cree que la sociedad, la opinión pública y las autoridades no pueden olvidar quien es el verdadero responsable del trágico suceso. Detrás de cada patera que trata de llegar a nuestras costas no está ni el Servicio Marítimo de la Guardia Civil, ni Salvamento Marítimo, sino mafias organizadas que buscan su beneficio a costa de la explotación de personas que sólo quieren alcanzar su sueño de una vida mejor”.






