El cementerio de Sidi Embarek ha acogido este viernes en Ceuta el entierro de Mohamed, el menor que sufría diabetes aguda y que falleció en el centro de La Esperanza el pasado 3 de septiembre. A su lado ha sido enterrado Abdelmoumin, el marroquí que falleció ese mismo día en una vivienda de Poblado Regulares tras recibir una puñalada en el pecho.
Ambos, marroquíes y fallecidos en la misma jornada, han sido enterrados en las tumbas 5508 y 5507
El rezo se ha llevado a cabo en la mezquita de Sidi Embarek, desde donde se ha procedido al traslado de los dos ataúdes hacia el cementerio. Allí han tenido lugar los dos entierros que han contado con gran asistencia de personas, siendo de los más numerosos.
Mohamed y Abdelmoumin han recibido una despedida digna en una ciudad a la que llegaron tras las avalanchas de finales de julio y en donde, por una u otra causa, han terminado perdiendo sus vidas.
Las despedidas a ambos han estado marcadas por la compañía de decenas de personas que no han querido que fueran enterrados en soledad. Muchos ni siquiera los conocían, pero han querido formar parte de este momento, el último de la despedida final.
El entierro de Abdelmoumin, víctima de un apuñalamiento en Poblado Regulares
En la tumba 5508 descansa la víctima del homicidio bajo investigación policial ocurrido en el Poblado Regulares ese 3 de septiembre, Abdelmoumin Hammi.
Una mujer está detenida por estos hechos e ingresada en la unidad de psiquiatría del hospital. El joven había llegado en las avalanchas del Tarajal y vivía en la misma casa en donde perdió la vida, en un suceso que sigue bajo indagación de la Policía Nacional.
Mohamed, el niño de ‘La Esperanza’
A su lado, en la tumba 5507, ha sido enterrado Mohamed Ahrada, el menor de poco más de 17 años que tutelaba la Ciudad en el centro de acogida de Hadú.
El muchacho ha sido recordado como un buen chaval. Sufría un cuadro de diabetes severa y, aunque estaba controlado por el área de Menores, nada se pudo hacer por salvar su vida. Tanto sus compañeros como los educadores que trataron con él sintieron mucho su pérdida.






Descansen en paz.
Que en paz descansen las almas de los fallecidos y que Dios dé fuerza y consuelo a sus familias. Ante las tragedias humanas, debemos detenernos y reflexionar más allá de cualquier conflicto. Hacemos un llamado al pueblo español y a toda la sociedad hacia los valores de la convivencia y la tolerancia. La migración suele ser el resultado de circunstancias extremas y de la búsqueda de esperanza; no todos los migrantes que entran a Ceuta, ya sean marroquíes o del corazón de África, son malas personas. Lo que nos une es nuestra humanidad, y la empatía y el entendimiento mutuo son el único camino para construir puentes de paz entre los pueblos.
¿Entendimiento mutuo?, ¿Puentes de paz entre los pueblos?. Debemos poner la otra mejilla por lo que leo.
Hay un pueblo, el de Marruecos, que con el respaldo y ayuda de su rey y su gobierno ha invadido España, INVADIDO ESPAÑA.
Es decir, un pais vecino y desde finales de Julio enemigo, que pretende quedarse con dos ciudades españolas, no es fiable ni digno de amistad ni relación. Marruecos y su rey ya tienen a dos nuevas victimas bajo su culpabilidad y responsabilidad, a las que hay que añadir a los más de 150 ahogados por la avalancha invasora.
QUE EN PAZ DESCANSEN estos dos jóvenes que han perdido la vida entre nosotros. Todo mi apoyo y condolencias a sus familiares.
Bien hablado amigo
Sus cuerpos no pueden ser repatriados porque Marruecos no lo permite.