Como ciudadano ceutí, y viendo lo ocurrido anoche, creo que ha llegado el momento de hablar alto, claro y sin miedo.
CEUTA SE DEFIENDE. CEUTA NO SE VENDE. Y los ceutíes tenemos todo el derecho a salir a la calle, manifestarnos y exigir que nuestras autoridades recuperen el control de una situación que lleva demasiado tiempo desbordándose.
Pero también lo digo con la misma contundencia: agredir, perseguir, insultar o golpear a inmigrantes no es defender Ceuta. Es cruzar una línea que nunca deberíamos cruzar.
Lo ocurrido anoche es gravísimo. Personas heridas, menores llorando y ciudadanos ceutíes, también musulmanes, que fueron agredidos. ¿Qué culpa tiene un menor? ¿Qué culpa tiene un niño que acaba llorando y herido por nuestras calles? Podemos estar hartos, podemos estar indignados y podemos exigir soluciones, pero jamás debemos descargar esa rabia contra quien tenemos delante.
Si hay delincuentes, que la Policía y la Justicia actúen con toda la contundencia necesaria. El que robe, agreda o cometa un delito debe responder por sus actos, independientemente de su nacionalidad. Pero no podemos convertir la ciudad en una batalla campal ni señalar a todo un colectivo por los delitos que puedan cometer algunos.
Y a quienes dicen que hay que seguir saliendo a la calle, les digo: sí, salgamos. Pero salgamos para exigir soluciones, no para provocar enfrentamientos. Vamos a recorrer nuestras barriadas, vamos a levantar nuestra voz y vamos a exigir a la Ciudad y a la Delegación que hagan su trabajo.
Que se organice de una vez esta situación. Que haya lugares adecuados y controlados para quienes tengan que ser alojados y que las autoridades competentes gestionen los retornos que legalmente correspondan, en lugar de permitir que todo esto siga creciendo en nuestras calles y enfrentando a los propios ciudadanos.
Porque lo de anoche no puede convertirse en la normalidad.
No quiero despertar mañana con la noticia de que alguien ha muerto por una pelea en la calle. No quiero ver a otro menor herido. No quiero ver a un vecino de Ceuta enfrentándose contra otro vecino.
Estamos jugando con fuego.
Y cuando una ciudad empieza a dividirse entre unos y otros, cuando la violencia empieza a normalizarse y cuando cada noche puede terminar en una desgracia, ya no estamos hablando solamente de inmigración: estamos hablando del futuro y de la seguridad de todos los que vivimos aquí.
Por eso hago un llamamiento a todos los ceutíes:
DEFENDAMOS CEUTA.
SALGAMOS A LA CALLE.
EXIJAMOS SEGURIDAD.
EXIJAMOS ORDEN.
EXIJAMOS SOLUCIONES.
Pero no perdamos nuestra dignidad ni nuestra humanidad por el camino.
Vamos a dejarnos la piel por Ceuta, pero vamos a hacerlo con cabeza, con firmeza y dentro de la ley.
Porque defender nuestra tierra no significa convertirla en un lugar de odio y violencia.
CEUTA SE DEFIENDE.
CEUTA SE RESPETA.
Y CEUTA NECESITA SOLUCIONES YA.







Lo de la NO VIOLENCIA que se lo apliquen los primeros los inmigrantes, que desde que entraron a Ceuta han estado robándose entre ellos, apuñalándose y agrediendo sexualmente. Y ya llevan días robando y agrediendo a ceutíes. Por no hablar de la violencia con la que actuaron anoche contra unos militares, que iban desarmados y temieron por sus vidas