Invadieron la carretera de Benítez. Los coches no podían prácticamente circular a riesgo de verse implicados en un atropello. El Ejército, que se encontraba en la zona, tuvo finalmente que intervenir. Este es el resultado en Ceuta de los repartos incontrolados de comida a los inmigrantes que siguen en la ciudad.
Sucedió en la noche de ayer. Unas personas, unas activistas decidieron de manera voluntaria repartir agua y alimento en la zona de la playa, lo que terminó atrayendo a muchos inmigrantes generando un daño colateral: la inseguridad en la carretera y el riesgo para las personas.
De hecho, los vehículos que circulaban se toparon con personas que acudían a recoger esos alimentos sin reparar en que se estaba ocupando la acera y parte de la carretera.
Repartos de comida regulados
El hambre es muy mala, también la necesidad. Pero por eso mismo, existen convenios acordados con oenegés para que hagan repartos de comida que están controlados por la Policía dada la cantidad de inmigrantes que acuden a recogerla y las incidencias que pueden producirse.
Es Cruz Roja y se encarga de acudir a ofrecer alimento en los puntos señalados para ese fin, como es el Trampolín.
Además, existen recursos temporales habilitados en donde también se hace entrega de lo necesario. Quienes se encuentran en el CETI también reciben alimento y, en el caso de Luna Blanca, lleva a cabo atenciones tanto en las naves del Tarajal como en su propia sede.
Incluso hay ciudadanos como Sabah que atienden a las puertas de su vivienda a los necesitados, a todos los inmigrantes que acuden.
Las consecuencias de prácticas sin control
Incurrir en prácticas descontroladas provoca un efecto indeseado porque, lejos de tener un fin positivo, genera estos picos de inseguridad en la calle.
Más aún cuando esos repartos de comida se hacen en zonas prácticamente a pie de carretera, lo que pone en riesgo a los propios inmigrantes y a los conductores, como así sucedió en la noche de ayer.
Cruz Roja, una asistencia humanitaria sin límites y controlada
Oficialmente se organizó, a principios de agosto, un dispositivo desarrollado junto a Cruz Roja, mediante el cual, la entidad se encarga del reparto de kits de primera necesidad, agua y alimentos a los inmigrantes que permanecen en la calle.
Mediante dicho operativo se atiende a todas las personas que lo requieran, sin establecer un límite máximo de beneficiarios.
De hecho, se ha aprobado un refuerzo económico para garantizar esas prestaciones, lo que permite que exista una regulación de servicios y no se produzcan más incidencias paralelas.
La reacción de Daubma ante este reparto sin autorización
Daubma se ha pronunciado sobre este reparto de comida y exige a la Ciudad Autónoma la aplicación inmediata de protocolos ambientales y de orden público.
Denuncian la proliferación de repartos nocturnos de comida en la playa de Benítez, realizados por personas y grupos no autorizados, sin coordinación institucional y sin ningún tipo de protocolo de seguridad, higiene o gestión de residuos.
“Durante las últimas noches, vecinos y voluntarios han documentado la presencia de bolsas de plástico, envases y restos de comida dispersos por la arena y el entorno natural, generando un impacto ambiental evidente y un riesgo sanitario creciente”, exponen.
“Recordamos que ninguna ONG con convenio oficial —incluyendo Cruz Roja y Luna Blanca— tiene autorización para realizar entregas en Benítez, y que los repartos humanitarios deben efectuarse exclusivamente en los puntos designados por la ciudad, en donde existe control policial y retirada de residuos”, añaden.
“La atención humanitaria no puede convertirse en un foco de contaminación ni en un problema de orden público”, expone la asociación.
Reclaman la identificación de las personas que hacen esto
Estos repartos improvisados provocan “acumulación de plásticos y residuos en la playa y el entorno marino, concentraciones de personas en horario nocturno sin supervisión, riesgos para la seguridad vial en la carretera de Benítez y ausencia total de retirada de residuos por parte de los grupos que realizan las entregas”.
Daubma pide la identificación de los grupos que están realizando repartos no autorizados, la prohibición inmediata de entregas fuera de los puntos oficiales, la aplicación de protocolos de reparto y retirada de residuos a todas las entidades y particulares, así como la coordinación de Policía Local y Policía Nacional para evitar concentraciones nocturnas en zonas no habilitadas.
Piden la protección del entorno natural de Benítez, actualmente sometido a una presión ambiental creciente y recuerdan que la solidaridad debe ejercerse con responsabilidad.







mientras el gobierno de vacaciones a vivas le prometen 25.000,000de e, la periferia se come el marron de estos salvajes
Está claro que el gobierno no hace nada para ayudar si no es a marruecos, favorecer estos repartos de comida en una zona donde se quiere desalojar está claro que es a mala idea. La ONG no te darían que repartir comida en Ceuta que se realice en la frontera le das su bolsa y un empujón a marruecos. Estos delincuentes que entrar de esa manera es un delito no se olvide no tienen que estar ni un día más . Recordar que el presidente del gobierno no tiene derecho a vacaciones si no a días de descanso si las condiciones lo permiten
Yo cuando sea mayor quiero emigrar a España.
Vienen a filmar nuestra normalidad
Que las multen por infracción de la limpieza
Me gustaría saber la opinión sincera que tienen estos invasores sobre los españoles en general y de las fuerzas de seguridad en particular
Unos soplapollas pensarán.
Qué pena de Ceuta y de España en general
A quien corresponda, dejad de censurar los comentarios que no os gustan. Menuda dictadura progre os traéis.
Se nos está quedando una ciudad muy bonita.
Ya lo unico que nos faltaba eran invasores y estos que se creen influenses, para crear el ambiente "perfecto" y hacer videos. Se han juntado el fuego y la gasolina.
Que pe3na de mi Ceuta.
Que digan que ONG ha actuado de forma tan irresponsable y que le caiga una buena multa por imprudencia temeraria. No sé puede poner en riesgo a los ciudadanos para que estás asociaciones justifiquen el dinero que reciben y así poder seguir chupando del bote.
No son las ONGs, esta vez no. Son los ciudadanos de origen marroquí que viven en determinadas zonasde ceuta. llevan la comida en coches particulares se pegan un poco a la derecha y les enseña la comida a los inmigrantes, estos se remolina alrededor de ella, con lo cual ocupan toda la carretera.
Somos el hazme reír del mundo. Maldito gobierno